Almedinilla, 11 de mayo de 2025
La Casa de la Cultura de Almedinilla se llenó hasta la última butaca este sábado a las 19:00 para acoger la representación de La ratona de las manzanas, una entrañable comedia escrita y dirigida por Manuel Márquez e interpretada por las jóvenes actrices del Taller de Teatro Infantil, desarrollado durante todo el curso por la compañía Teatrados.
La obra, producida por Teatrados, con la asistencia de Carlota Serrano Rodríguez y la impecable ambientación técnica de Sergio Cruz (luz y sonido) y Clara Cid (vestuario y escenografía), ofreció algo más que entretenimiento: una lección sobre lo que de verdad importa en la vida. Alejada del materialismo, la historia transmitió, con ternura y humor, valores fundamentales como la amistad, la generosidad y la importancia de las pequeñas cosas que nos hacen felices.
Sobre las tablas brillaron Carmen Montes Calvo, Isabel Herrera González, Laura García Pérez, Elsa Díaz Aguilera, Valeria Chica Nieto, Julia Reina García, Martina Jiménez Carrillo, Jimena Ibar López, Ainhoa Serrano Rodríguez, Sira Chica Nieto, Blanca Ruiz Jiménez y Carmen García Pérez. Todas ellas supieron transmitir con soltura, valentía y maestría las emociones de sus personajes, fruto del amor y la dedicación que la compañía Teatrados ha volcado en cada sesión del taller a lo largo del año.
El lleno absoluto no solo evidenció el apoyo de las familias y la comunidad, sino también el interés creciente por actividades que, como esta, fomentan en los más pequeños el aprendizaje de valores y actitudes positivas a través del arte escénico. El teatro, como se demostró ayer, es un vehículo privilegiado para desarrollar la empatía, la cooperación, la autoestima y la expresión creativa.
Teatrados nació en 2018, aunque su germen se había gestado mucho antes, como un sueño largamente acariciado por sus fundadores. Tras toda una vida entregada al teatro y al mundo del espectáculo, desde su modesto espacio han sido testigos de las dificultades que atraviesa el ámbito de las artes escénicas, especialmente cuando se trata de llevar cultura de calidad a los pequeños municipios, de una forma accesible y cercana.
Desde su creación, la compañía se propuso derribar esas barreras y acercar el teatro a todo tipo de público, con especial atención a las zonas rurales. Con ese espíritu, no solo han puesto en escena espectáculos de distintos formatos —pequeño, mediano y gran formato— sino que también han impulsado una amplia oferta de actividades: cursos y talleres de teatro, lecturas dramatizadas, cuentacuentos, visitas teatralizadas de carácter histórico, espectáculos a medida, organización de eventos, animaciones y cualquier propuesta que la imaginación del cliente pueda sugerir.
La ratona de las manzanas no solo dejó una tarde de sonrisas y aplausos, sino también una semilla plantada en el corazón de las jóvenes actrices y del público: la certeza de que lo esencial no se compra, se vive.





