Ante la convocatoria del PP de Almedinilla para el día 2 de septiembre utilizando la presidencia de la FEMP y el uso partidista de la situación de Ceuta que está haciendo la derecha, entiendo que es el momento de pedir responsabilidad, serenidad y sentido de Estado ante una situación que exige precisamente lo contrario de la confrontación política.
Supongo que nadie tiene ninguna duda sobre “ el sí a Ceuta, y el sí a España”. Pero una España líder en la defensa de los valores humanos más elementales, un país de acogida y una España de respeto y diversidad frente a la España de conflicto al que nos lleva permanentemente los partidos de derecha, PP y Vox, que sólo les interesa utilizar a Ceuta como combustible para la crispación. Es muy triste tener que entrar en el juego de quienes pretenden convertir una situación delicada en una batalla partidista o en un pretexto para extender discursos de odio.
En estos momentos lo que se necesitan son instituciones responsables, fuerzas políticas que estén a la altura y mensajes que contribuyan a tranquilizar a la ciudadanía y no a incendiar las calles. La política no puede consistir nunca en echar gasolina a una situación de emergencia.
Que nadie confunda la defensa de Ceuta con el respaldo a una determinada convocatoria partidista. Defender Ceuta es defender a sus ciudadanos, la convivencia, la seguridad, la unidad de España y los valores democráticos; y eso algunos lo vamos a defender siempre.
Es muy lamentable la decisión unilateral decretada por la presidenta de la FEMP que ha instrumentalizado la voluntad de dicho organismo con el argumentario del PP, y usando una crisis humanitaria para generar tensión y extraer rédito electoral. Cuando está en juego la convivencia y la seguridad de los ciudadanos no caben cálculos partidistas.
La magnitud de esta crisis exige colaboración institucional plena. Ceuta necesita que todas las administraciones: local , autónoma, estatal y europea, estén a la altura del momento. La solidaridad se demuestra trabajando y colaborando, y no convocando manifestaciones sin consensuar ni proponiendo medidas que no son legales y que generan una gran confusión en la ciudadanía.
El PP debería saber que España no puede devolver a los menores a Marruecos de forma inmediata o en grupo porque la ley exige un estudio legal individual para proteger sus derechos y su bienestar. Y, cada menor necesita una investigación propia para comprobar su edad real, buscar a su familia y saber cuál es su situación exacta.
Ceuta en este momento requiere serenidad, cooperación y compromiso. Estar con Ceuta significa cumplir la ley, proteger la convivencia y trabajar juntos para recuperar la normalidad garantizando los derechos humanos. Significa poner las instituciones al servicio de la gente y no de la confrontación.
Ahora más que nunca estamos con Ceuta pero deben quedar en evidencia quienes solo buscan rédito electoral y partidista.
Paco Pulido.

