El pasado sábado 3 de mayo, el Teatro de Almedinilla se convirtió en un espacio donde los cuerpos dejaron de ser solo cuerpos para transformarse en lenguaje, emoción y pensamiento compartido. A las 21:00 h, y con una entrada casi simbólica de tan solo 2 euros, el público se dio cita para asistir a Primera Persona del Plural, una pieza de danza contemporánea creada por el Colectivo La Ballesta tras una intensa residencia artística desarrollada en nuestro pueblo entre el 28 de abril y el 3 de mayo.
Fruto de un proceso creativo que ya había recorrido otros dos rincones antes de llegar a Almedinilla, esta obra de 50 minutos no necesitó de palabras para hablar. Los dos intérpretes, acompañados por la mirada atenta de su directora y el arte visual de su director de fotografía, ofrecieron una experiencia sensorial donde la piel, los gestos, las miradas y las distancias tejieron un relato profundo sobre la colectividad, la cercanía y la memoria compartida.
Primera Persona del Plural fue, más que una función, una invitación a la introspección. A través de movimientos precisos, sutiles y, por momentos, desgarradores, los bailarines exploraron la delgada línea que separa lo individual de lo colectivo, recordándonos que siempre habitamos en relación con los demás. Los cuerpos, en escena, se encontraron, se repelieron, se buscaron y se abrazaron, como metáfora viva de las complejidades humanas que todos compartimos.
Al concluir la representación, lejos de romper la magia, los actores crearon un ambiente íntimo y acogedor para conversar con el público. Fue un momento de reflexión conjunta donde las impresiones, las emociones y las preguntas fluyeron con naturalidad. Vecinos, visitantes y artistas compartieron miradas, palabras y silencios que prolongaron la experiencia más allá del escenario.
Apoyada por la Universidad Internacional de Andalucía y el Centro Coreográfico La Normal de Córdoba, esta muestra no solo evidenció el fruto de una residencia artística, sino también el valor de acercar las Artes Vivas a nuestra comunidad. Fue, sin duda, una oportunidad única para conectar con el cuerpo, con la sensibilidad y con otros niveles de percepción, demostrando que Almedinilla no solo acoge la historia, sino también el arte más contemporáneo y valiente.
El Colectivo La Ballesta continúa su viaje creativo con Primera Persona del Plural, y quienes estuvimos allí sabemos que, por un instante, nuestros cuerpos también hablaron con ellos.




