Así luce actualmente la calle Escala, a pesar de haber sido renovada recientemente.
La falta de responsabilidad de ciertos propietarios de perros, que no recogen los excrementos de sus mascotas, deteriora la imagen de la calle y genera problemas de salubridad y convivencia.
Pasear por la calle se convierte en una experiencia desagradable debido a esta falta de compromiso con el entorno común.
El vecino que nos ha enviado las fotos hace un llamamiento a la concienciación, tanto a los dueños de mascotas como a la administración, para que juntos podamos mantener nuestras calles limpias y cuidadas. Entre todos podemos mejorar esta situación con pequeños actos de responsabilidad.
José Manuel Serrano





