Las escuelas infantiles de 0 a 3 años desempeñan un papel fundamental en la sociedad actual. No solo permiten a miles de familias conciliar su vida laboral y familiar, sino que además constituyen una etapa clave en el desarrollo de los niños y niñas. En estos primeros años se construyen las bases del aprendizaje, la socialización y el desarrollo emocional que acompañarán a las personas durante toda su vida. Es, en muchos sentidos, el momento en el que comienzan a formarse los cimientos de los hombres y mujeres del mañana.
Sin embargo, los centros de Educación Infantil de 0 a 3 años adheridos en Andalucía alertan de que el sistema que sostiene esta etapa educativa atraviesa una situación cada vez más complicada desde el punto de vista económico.
Según explican desde el sector, el precio de la plaza permanece prácticamente congelado desde 2019. Actualmente, la financiación pública se sitúa en 240,53 euros por plaza para la atención socioeducativa y 92 euros para el servicio de comedor, cifras que, denuncian, no se han actualizado en relación con el aumento de los costes.
Mientras tanto, los gastos de funcionamiento de los centros han experimentado importantes subidas en los últimos años. La alimentación ha aumentado más de un 34 %, la energía cerca de un 20 % y los salarios alrededor de un 60 %, a lo que se suman otros costes de mantenimiento y funcionamiento de las escuelas.
A ello se añade que algunos servicios reciben cantidades muy reducidas. La atención socioeducativa se remunera en torno a 1,82 euros por hora, mientras que el servicio de aula matinal ronda los 1,75 euros al día. En muchos centros, explican, se atiende a cinco niños con dos profesionales cualificadas, lo que implica una inversión importante en personal especializado.
Ante este escenario, desde el sector advierten de que muchos centros en convenio están cerrando o se encuentran al borde del cierre, lo que podría tener importantes consecuencias sociales.
La mayor parte del personal de estas escuelas está formado por mujeres, por lo que el cierre de centros supondría la pérdida de miles de puestos de trabajo femeninos. Además, recuerdan que cuando un centro de educación infantil se asfixia económicamente no solo se resiente una empresa, sino también la conciliación familiar, la igualdad y el empleo femenino.
Con el objetivo de trasladar esta situación a las instituciones, representantes del sector mantuvieron una reunión el pasado 12 de marzo en el Parlamento de Andalucía con varios consejeros, representantes de distintos grupos políticos y con el presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla.
Las representantes del sector señalaron tras el encuentro que salieron satisfechas de la reunión, ya que aseguran que fueron escuchadas y que los responsables políticos pudieron conocer de primera mano la situación que atraviesan los centros.
Ahora, desde las escuelas infantiles esperan que estas conversaciones se traduzcan en medidas concretas, especialmente en una actualización del precio por plaza, una medida que, según defienden, podría ayudar a garantizar la continuidad de muchos centros en Andalucía.
Los profesionales insisten en que la educación de 0 a 3 años es la base del sistema educativo y un pilar esencial para la sociedad, por lo que consideran necesario reforzar su sostenibilidad.
“Cuando la infancia depende de un sistema que pierde dinero, algo no está funcionando”, concluyen desde el sector.







