S.M. el Rey Alfonso XIII concedió el ingreso en la Orden Civil de Beneficencia con el distintivo morado y negro al médico titular de Almedinilla, Gregorio Almagro Smith, “por sus valerosos y abnegados servicios prestados con motivo de la epidemia gripal del año 1918 que invadió la villa de Almedinilla”.
Manuel Carrillo Castillo
En esta segunda parte de la «Gripe española» en Almedinilla nos centraremos en la información recabada de vecinos, de las actas del Pleno Municipal y de las noticias aparecidas en la prensa, como el reconocimiento de Ayuntamiento a la labor desarrollada por el médico Almagro Smith durante la pandemia, reconocimiento de compañeros de profesión de la Comarca y del Gobierno de la Nación.
También nos centraremos en varias similitudes entre la epidemia de “gripe española” y la pandemia del Covid-19, junto a unas breves pinceladas sobre las distintas posturas entre la ciencia y religión ante el tema de las pandemias.
Información de la epidemia a través de vecinos, actas plenarias y prensa
Francisca Ordóñez López nos decía en un reportaje para La Fuentezuela en septiembre de 1989 , con motivo de su 103 aniversario, que su marido José Castillo Aguilera murió el día 1 de noviembre de 1918, a consecuencia de la epidemia que había en el pueblo que era muy grande. También nos comentó que “el que se contagiaba y cuando se moría se lo llevaban y no lo pasaban por el pueblo… decían que era gripe… el alcalde mandó llevarlos por la carretera al cementerio… A ninguno se le daba la mano… Aquello imponía”. Con 103 años sólo se equivocó en un día respecto al mencionado fallecimiento de su esposo que fue el día 2 de noviembre, según consta en la inscripción de defunción (libro 32, pág. 2 vta).
No consta en actas plenarias el cierre de escuelas como sí aparece su cierre en la epidemia de la viruela en 1897, siendo aprobado en la sesión plenaria del 18 de Octubre de este año “para evitar la propagación de la epidemia de la viruela que afectaba al municipio, recomendando la vacunación y revacunación al vecindario”.
Solo aparece el reconocimiento al médico Almagro Smith por su labor sanitaria y humanista, en sesión plenaria el día 7 de diciembre de 1918 presidida por el alcalde José Ariza García, acordándose por unanimidad solicitar al Ministro de Gobernación la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia con distintivo blanco a favor del médico titular de la Villa, D. Gregorio Almagro Smith, “por su valiosa labor emprendida para combatir la epidemia gripal, habiéndose logrado su desaparición y para recompensar su altruista proceder”. También se apoyó que el Alcalde recogiera cuantos votos le sean conocidos para el mejor fundamento de la petición. En esta sesión plenaria también se aprobó el pago de 500 ptas. al representante de la Banda de Música de Priego, Manuel Sánchez García, por su asistencia a la función del Corpus y días de Feria del año en curso.
Hay que decir que 13 días más tarde los coletazos de la epidemia sesgaron las vidas de Gregorio Pulido Jiménez (Las Navas) y de Carmen Muñoz Delgado (La Carrasca), quedando sellado el día 20 como la fecha en que finalizaba la epidemia en nuestro municipio.
La petición del mencionado reconocimiento en favor del médico titular se fue demorando y puede que fuera por cuestiones políticas, ya que el titular de la plaza de médico era de ideología conservadora, afiliándose al partido Unión Patriótica de Primo de Rivera en el que llegó a ostentar la presidencia local. Su fundador definió a esta opción política como “un partido central, monárquico, templado y serenamente democrático”.
El 19 de Agosto de 1926 La Voz de Córdoba se hacía eco del nombramiento de Caballero de la Orden de Beneficencia al médico Gregorio Almagro Smith debido “a su altruismo, desinterés y abnegación en la asistencia de los enfermos durante la epidemia gripal de año 1918”.
El día 25 de octubre del año 1926 se rinde un homenaje al doctor Gregorio Almagro Smith por el nombramiento de “Caballero de la Orden de Beneficencia” por parte de los médicos de los municipios del sur de la provincia, según publica La Voz de Córdoba el día 29 de octubre en los siguientes términos: HOMENAJE A UN MÉDICO y el texto de la noticia decía así:
El día 25 del presente se reunieron en fraternal banquete en la ciudad de Priego los médicos de este partido judicial don José Pedrajas, don Avelino Siller, don Alberto Ribadeneyra, don Bernabé Jiménez y don Dionisio Novel Peña, de Priego, y don Juan Serrano y don Federico Soria, de Carcabuey, para festejar al culto médico de Almedinilla don Gregorio Almagro Smith, por haberle sido concedida la Cruz de Beneficencia de primera clase, con distintivo morado y negro, a causa de los relevantes servicios que prestó a los vecinos de este pueblo durante la epidemia de gripe que se desarrolló en el año 1918.
El banquete fue servido por el acreditado hotel Rosales, de la mencionada ciudad. No hubo brindis, pero en el curso de la conversación entre los comensales se trataron asuntos de vital interés para la clase médica, y se proyectó la fundación de una policlínica en la de Priego; y toda esta pléyade de hombres estudiosos, que trabajan intensamente de día y de noche para aumentar el caudal de sus conocimientos científicos.
El homenajeado pronunció breves palabras de agradecimiento a sus compañeros. El acto transcurrió en medio de la mayor cordialidad y simpatía. (Corresponsal)
En la sesión plenaria del 24 de enero de 1945 se tiene un reconocimiento especial al doctor Almagro Smith, con motivo de su fallecimiento después de 40 años prestando servicios a la Villa de Almedinilla donde “asistió en momentos de peligro contagioso, habiéndose hecho acreedor a la distinción que le otorgó el Gobierno de la Cruz de Beneficencia y con el fin de patentizar tan meritorio servicio, de aliviar en parte la precaria situación en que deja a sus hijos y como homenaje póstumo se acuerda concederle sus herederos la gratificación anual de 1.000 ptas. durante 5 años”.

Con fecha 26 de enero de 1927, el Ministro de Gobernación extendía el título correspondiente concedido por S.M. el Rey Alfonso XIII (que también fue víctima de la epidemia) del ingreso en la Orden Civil de Beneficencia con el distintivo morado y negro al médico titular de Almedinilla, Gregorio Almagro Smith, “por sus valerosos y abnegados servicios prestados con motivo de la epidemia gripal del año 1918 que invadió la villa de Almedinilla”.
El 26 de enero de 1949 el Pleno del Ayuntamiento desdobla la Calle General Franco y le pone al tramo de la Plaza de Abastos a la casa de Domingo Muñoz (antigua calle Priego) el nombre de “Médico Almagro”, recogiendo el sentir popular.
Aspectos similares entre la epidemia de “gripe española” y la pandemia del covid-19
Existen aspectos similares entre ambas pandemias, aunque exista una equidistancia de 102 años.
La actual pandemia ha sido bautizada como “la enfermedad china”, mientras que los periódicos de entonces la llamaban como la “enfermedad el soldado de Nápoles”.
Pero las comparaciones llegan mucho más allá. Justo antes de que entrase en vigor el cierre del ocio nocturno, diversas discotecas utilizaban el coronavirus como reclamo publicitario con eslóganes como «lucha contra la enfermedad bailando». Hace un siglo también se podían leer anuncios que utilizaban la pandemia en frases como «Lo mejor para combatir la gripe: coñac Henri Garnier».
Hoy tenemos mayor información científica, pero las noticias falsas o fake news circulan por las redes sociales, estando estos bulos presentes en la pandemia de nuestros abuelos, con consejos sorprendentes para combatirla, tales como: “fumar para matar la gripe con el humo, tomar dosis extremas de aspirina, elixires de origen misterioso o aguas medicinales de todo tipo”. Hoy es el movimiento negacionista el que rechazan la existencia del coronavirus y se oponen al uso de mascarillas y medidas de confinamiento o aislamiento y la distancia social como remedio. Niegan la validez de los test PCR y rechazan el desarrollo de vacunas.

Las fiestas populares que no se suspendieron en muchos pueblos fue el foco de contagios para la mortífera segunda ola. En concreto, la celebración de la Feria Real trajo muchos contagios y 47 muertes en Almedinilla.
Los consejos sanitarios de ayer y de hoy guardan muchas similitudes y vuelven a sonarnos familiares el peligro de los locales cerrados y mal ventilados, el extremar la limpieza de manos y la limpieza y ventilación de casas y aulas de los centros docentes. Aunque en otros consejos se aprecia claramente que ha pasado un siglo como «estar en el campo el mayor tiempo posible porque el aire libre, el agua y la luz son los mejores desinfectantes y seguir los consejos del médico y desoír a los ignorantes que “invitan a beber alcohol o consumir tabaco como remedios preventivos por ser sus efectos en esta ocasión más nocivos que nunca”.
Las grandes fiestas de España también fueron golpeadas por la pandemia y vuelven a repetirse la suspensión de fiestas populares como la Semana Santa, Fallas de Valencia, Feria de Abril de Sevilla, Corpus Christi, Fiesta del Pilar de Zaragoza y romerías.
Hay que decir que la virulencia de la epidemia fue tan grande que se suspendieron las corridas de toros en muchas ferias y fiestas patronales, aunque en la primera ola si se llevaron a cabo algunos festejos taurinos. Hoy también hay una gran controversia sobre su celebración en algunas de las Comunidades Autónomas, dándose la paradoja de que el alcalde de Baza pide la no celebración de una corrida de toros y la Junta de Andalucía autorice la celebración del festejo.
Afortunadamente, la tercera ola de aquella epidemia tuvo una menor incidencia, probablemente por una inmunidad ya bastante extendida. En verano de 1919 comenzó a retomarse la actividad social, cultural y festiva.
Actualmente estamos en la segunda ola del coronavirus con un aumento de positivos y de muertes alarmantes, por lo que la preocupación vuelve a estar latente en las decisiones de las autoridades sanitarias y la incertidumbre de cuándo acabará esta pesadilla es cada día más incierto.
Aquella pandemia, hasta ahora olvidada, dejaba el país sumido en una profunda crisis económica y con los cementerios a rebosar, ya que muchos pueblos habían enterrado a la mitad de su población. A pesar de todo, y con muchos más conocimientos y avances científicos que antes, tenemos que reaprender muchas de las lecciones de nuestros antepasados.
Lo novedad de esta pandemia es la situación de enfrentamiento político entre Gobierno y Comunidad Autónoma de Madrid, cosa que antes no lo había al no existir el modelo de Estado Autonómico.
Enfrentamiento entre ciencia y religión
La Iglesia católica a lo largo de la historia no ha visto con buenos ojos los avances científicos y por ende a los avances en medicina.
En el siglo XVIII, mientras que los médicos dictaban las cuarentenas en las epidemias, la Iglesia respondía imponiendo rogativas y procesiones multitudinarias, rompiendo las cuarentenas, para curar lo que consideraban castigos divinos. Lógicamente las epidemias no cesaban sino que se multiplicaban y aumentaban su incidencia.
En el siglo XIX la Iglesia siguió oponiéndose con vehemencia a las vacunas y muchos miles de niños murieron por la negativa durante años de la Iglesia a la vacunación contra la viruela, consideraba a la vacuna como “una herramienta del diablo”.
Frente a la pandemia de SIDA en África, la Iglesia rechazó, a finales del siglo XX, el uso de profilácticos, contribuyendo a la propagación de la enfermedad que costó millones de muertos en el continente africano.

Y, en pleno siglo XXI, el arzobispo de Valencia afirmaba, en la misa del Corpus Christi de este año, que “el demonio existe en plena pandemia, intentando llevar a cabo investigaciones para vacunas y para curaciones”, o “la vacuna del coronavirus se hace con fetos abortados”.
Por tanto, la oposición contra el progreso y el avance científico parece ser una constante en el ámbito de la religión.
Fuentes:
(1) Archivo Municipal y Registro Civil de Almedinilla. (2) Estatutos de la Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno 1918. (3) La Fuentezuela, nº7, pág. 9 y nº 35, pág. de 8 a 13. (4) “Almedinilla y almedinillenses en la prensa cordobesa (1852-1952)”, de Enrique Alcalá Ortiz. (5) “1918-2020: De las verbenas de la gripe española a las del coronavirus”, de Daniel Fernández. (6) La Voz de Galicia del 15-6-2020.

