Adriano Portales Ortega Mercedes Bufill Galán
Los orígenes de Adriano Portales Ortega
Adriano Portales Ortega, natural de Valdepeñas de Ciudad Real, llegó a Almedinilla en la década de los años setenta del siglo XIX. En 1992 aparece como propietario de una tienda de mercería y paquetería en la calle Río de la villa. Ese mismo año lo encontramos como vocal del Círculo Recreativo, con 25 socios de número, formando parte de la Junta Directiva, presidida por Ramón González Abril y como segundo Teniente de Alcalde de la Corporación Municipal presidida por Antonio Vega. De todo ello da buena cuenta La Guía de Córdoba y su Provincia 1881 y 1892, Almedinilla, pp.347, Manuel Carbonero y Romero (Córdoba, 1891), Imprenta y papelería catalana. En 1899 aparece como juez de paz de Almedinilla, publicado en Diario de Córdoba, 21 de junio de ese año nombrado por la Audiencia Territorial. En 1902, en la reorganización del Partido Liberal-Conservador de Almedinilla es elegido presidente Manuel Ariza Ramírez y presidente efectivo Adriano Portales Ortega. Era propietario de la finca La Cañada en Almedinilla por esas fechas.
El matrimonio con Mercedes Bufill Galán: un nexo con la industria textil prieguense
Adriano se casó, no lo sabemos con exactitud, a finales del siglo XIX, con Mercedes Bufill Galán, de Priego y ascendencia catalana. La bisabuela pertenecía a una de las familias industriales importantes de Priego, poseían la fábrica de tejidos Hermanos Bufill Galán, en la calle San Francisco, con seis telares tipo lanzadera para confeccionar tejidos de algodón, a finales del siglo XIX. Pertenecía a la Adoración Nocturna de Priego, cuarto turno. Falleció, sería en 1954. Era una mujer de buen corazón, preocupada por el prójimo y muy caritativa.
El caso de Mercedes Bufill Torres (1935)
Un hecho luctuoso ocurre el 5 de noviembre de 1935, Mercedes Bufill Torres, de 46 años, natural de Priego, sobrina del Presidente de la República, familiar de los Portales Bufill, con residencia en Granada, muere de un tiro que le dispara su marido José Onieva, de 47 años de edad. Un hijo del matrimonio, que acudió en defensa de su madre, recibió otro disparo quedando en estado gravísimo.
Los Bufill: una familia de industriales catalanes en Priego
Volviendo a los orígenes de los Bofill, se puede decir que aparecieron en Priego algunos industriales pioneros de fuera de la localidad. Es el caso de los Bufill. La Matrícula de Comercio e Industria de 1864-1865 recoge la aparición de un nuevo fabricante de nombre Juan Bufill y Cortada que declara tener desde 1863 en la calle San Francisco, 6 telares comunes de lanzadera a mano para telas de algodón. Juan Antonio Bufill i Cortada era hijo de José Bufill i Balasch y de Antonia Cortada, Reus (Tarragona), 1801. En 1842 se casa en Málaga con Mª Pilar Galán y Esquerra, hija de Gabriel Galán y de Manuela Esquerra, nacida esta última en Málaga. Juan A. Bufill murió en Priego el 16 de noviembre de 1876, dejando viuda y cinco hijos, solo uno de ellos varón, de nombre Emilio, que se haría cargo de la fábrica de tejidos.
Su fábrica sería durante un tiempo una de las más importantes de nuestra localidad y es posible que ejerciera decisiva influencia en el desarrollo de esta industria en Priego en el último tercio del XIX. Además, Juan Antonio Bufill podría ser el primero de una larga serie de catalanes que a lo largo de un siglo vendrían a Priego para integrarse de distintas formas en la industria textil. Emilio Bufill Galán, único varón, hermano de Mercedes y tres mujeres más, fue nombrado presidente del partido liberal conservador de Priego en 1902. (Forcada Serrano, Miguel, La Industria Textil en Priego).
Las primeras generaciones
Adriano y Mercedes tuvieron cuatro hijos, todos nacidos en Priego: José Portales Bufill, el mayor, nacido en 1900 en Priego, Adriano, el más comercial de todos y alma del negocio que vivía en el piso superior de la tienda (tuvo una hija, Mercedes, ya fallecida), Francisco, sin descendencia, y Pilar, fallecida a los veinte años. Es de suponer que el negocio ya estaba ubicado en Priego a principios del siglo XX. José Portales Bufill casó con Ana Jurado Serrano, fallecida a los treinta y cinco años. Ellos son los abuelos de los actuales gerentes de la empresa.
La actividad minera y las propiedades en La Cañada
La relación de Adriano Portales Ortega con Almedinilla y Priego en términos no estrictamente comerciales aparece ligada a otras actividades. Así en 1908 encontramos que Adriano está implicado en el sector minero: El Gobernador civil de esta provincia ha declarado franco y registrable el terreno que ocupan las siguientes concesiones mineras: (…) y 24 de la de hulla La Previsora, de don Adriano Portales Ortega, todas del término de Priego.
1913 y 1923 aparece encuadrado de los trece mayores contribuyentes de Almedinilla, pero es muy posible que para esta fecha estuviera establecido ya en Priego, pues comienzan a surgir datos de su presencia en la ciudad. Desde su asentamiento en Priego, la tienda siempre estuvo rotulada como Tienda de Tejidos del Reino y Paquetería “La Verdad”, situada en la calle Mesones 3 y 5 de la localidad y, en la actualidad, ahí sigue, ahora regentada por sus bisnietos Adriano y José Manuel, ofreciendo el mismo tipo de productos que vendían desde su creación.
En 1915 Patria Chica, número 2, 20 de febrero 1915, de Priego de Córdoba, recoge la contribución con 2 pesetas de Adriano Portales Ortega, para la hermosa idea de ayudar a la madre que le mataron a un hijo.
En 1918 en la finca Cañada de Águilas de Almedinilla, propiedad de Adriano Portales, se presentan 30 mujeres para impedir el trabajo a las segadoras.
1929 La Verdad, Tienda de tejidos del Reino y Paquetería, Priego, calle Mesones 3 y 5. Se anuncia en el decenario Patria Chica.
La muerte del patriarca y fundador de la saga, Adriano Portales Ortega, debió producirse a mediados del primer tercio del siglo XX, a los cincuenta años, víctima de una enfermedad contagiosa galopante que lo llevó a la tumba en pocos días. Sus descendientes no conservan más datos.
José Portales Bufill y el Casino
1937 nicetistas y valverdistas libran la penúltima batalla. De la misma forma que pasó con la entrada de la República, el golpe de Estado del general Franco colocó en la Directiva del Casino de Priego a elementos adeptos al nuevo régimen. No obstante, los tiempos de guerra, se siguieron las normas y se convocó junta para la renovación de la Directiva, el 20 de diciembre de 1936, quedando constituida para el año 1937 de la siguiente forma: Presidente: Dionisio Novel Peña. Vicepresidente: Álvaro de Castilla y Abril. Consiliario: Félix Matilla Pérez. Contador: Víctor Serrano Rubio. Tesorero: José Portales Bufill, abuelo de los actuales propietarios. Secretario Primero: Antonio María Ruiz-Amores Rubio. Secretario Segundo: Manuel Reina Montoro. Su primera decisión importante fue quitar el cuadro de don Niceto Alcalá Zamora y cambiarle el nombre al Círculode Niceto Alclá-Zamora por Casino de Priego.
La segunda generación: expansión y consolidación del negocio
A partir de la década de los años treinta del siglo pasado, una nueva generación, los hijos del fundador, José y Adriano Portales Bufill, toman las riendas del negocio ofreciendo el mismo tipo de prendas y dotando al establecimiento de un comercial, función que asume Adriano Portales Bufill. Consiguieron llegar a un buen número de casas y establecimientos de la comarca con sus productos.
José Portales Bufill se casó con la prieguense Ana Jurado Serrano, fallecida a los treinta y cinco años. Del matrimonio nacieron: José Portales Jurado, soltero (28/6/1934), Adriano (3/4/36), que fue Hermano Mayor de la Hermandad de Jesús Nazareno de Priego, Ana (6/7/42), que casó con Antonio Peláez del Rosal, pediatra, con quien tuvo cinco hijos.
La tercera y cuarta generación: continuidad y modernización
El establecimiento pasó a manos de José y Adriano, nietos del patriarca, que lo dieron de alta como una Comunidad de Bienes, el 1 de enero 1995. Tejidos Portales. Tienda de Telas. Comercio Al Por Menor De Muebles, Aparatos De Iluminación Y Otros Artículos De Uso Doméstico En Establecimientos Especializados.
Adriano Portales se casó con Manuela Martínez Gálvez (20/4/35), de Alcaudete. El matrimonio tuvo tres hijos: Adriano, José Manuel y Carmelo Portales Martínez. Adriano y José Manuel regentan la tienda que, tras 140 años, permanece en el mismo lugar de entonces y ofrece similar gama de productos.
La factura de 1929 y la evolución del comercio textil en Priego de Córdoba
La factura que se presenta más arriba es un exponente de la variedad de productos que se han vendido y se venden en el establecimiento, aunque la regulación actual no permite la venta de algunos de ellos en la actualidad. Aunque pueda parecer raro, lo más atractivo de la factura no es la facturación de productos, a mi juicio, sino la entidad expendedora: Establecimiento de Tejidos del Reino y Paquetería “La Verdad”. Además, la factura de 1929 cobra sentido: José García Bufill era hijo de una hermana de la bisabuela, sobrino de Mercedes Bufill Galán. Ahí está la razón de aguantarle la factura ocho años.
Las tiendas de Tejidos del Reino
Las tiendas de Tejidos del Reino eran establecimientos oficiales o autorizados por la Corona en la Edad Moderna (especialmente durante los siglos XVI y XVII en España), donde se vendían telas y tejidos que muchas veces estaban sujetos a control fiscal, normativo o de calidad. No se trataba simplemente de tiendas privadas, sino que, en muchos casos, formaban parte de una red de distribución vinculada a intereses reales, municipales o gremiales. Resulta extraño que en 1929 un establecimiento se nombre así, ya que estas tiendas habían desaparecido a principios del siglo XIX.
Cumplieron bien con su misión: garantizaban el control de calidad y precios, la fiscalidad y las rentas reales, y la distribución de tejidos importados o nacionales. Eran centros clave en el control del comercio textil, un sector muy importante en la economía del Antiguo Régimen.
Su papel era tanto social como económico. Estas tiendas eran frecuentadas por artesanos y sastres que compraban materia prima, así como por miembros del estamento urbano o incluso de la nobleza, que adquirían tejidos para su vestimenta. Eran también centros de información sobre modas, precios y disponibilidad de productos.
En resumen, las tiendas de Tejidos del Reino eran mucho más que simples comercios: eran instituciones económicas integradas en la estructura del poder real, municipal y gremial, con una función importante en la regulación del comercio textil, que era uno de los pilares de la economía y la cultura material del siglo XVI.
Con las reformas liberales del siglo XIX, la desamortización y la abolición de los privilegios del Antiguo Régimen, estas tiendas desaparecieron o se transformaron. Durante ese siglo, muchas fueron privatizadas, absorbidas por el comercio libre o reconvertidas en establecimientos sin relación con el aparato estatal.
Por lo tanto, en 1929 lo que existía eran comercios textiles privados que, por tradición o prestigio, mantenían nombres similares, pero sin vínculo con la estructura oficial del pasado.
Análisis de la factura de 1929
Tejidos Portales se anuncia en la factura del 29 de abril de 1929 como un establecimiento denominado «La Verdad», identificado como Establecimiento de Tejidos del Reino y Paquetería. Lo que nos revela esta factura es que, en 1929, aún existía un comercio que usaba el nombre tradicional «Tejidos del Reino», al menos como parte del nombre comercial o rótulo, probablemente por motivos de prestigio, continuidad o evocación histórica, aunque ya no fuera una institución oficial. La tienda funcionaba como paquetería y comercio textil, vendiendo una amplia variedad de productos: paños, sábanas, forros, percal, dril, pana, entre otros. Era un comercio multigénero especializado en tejidos, típico de las tiendas de paquetería. La cuenta está a nombre de José García Bufill, confirmando su rol como cliente habitual en los años 20. Algunas anotaciones indican pagos, encargos o deudas pendientes, señal de una relación comercial habitual y de confianza.
Este documento prueba que, en 1929, se seguían utilizando denominaciones tradicionales como «Tejidos del Reino» en tiendas textiles, aunque ya como rótulos privados. La factura totaliza 1.203 reales con 60 maravedíes, una cantidad considerable que, al cambio aproximado de cuatro reales por peseta, equivaldría a unas 4.812 pesetas.
El establecimiento gozaba de buena reputación y publicidad boca a boca, apareciendo muy ocasionalmente en medios escritos de la época. Un ejemplo es un breve anuncio de 1953 en Adarve, tras el cambio de nombre de la calle Mesones a Capitán Cortés, donde se anunciaba: Adriano y José Portales Bufill, TEJIDOS, Capitán Cortés, 3-5 Priego.
Hoy, bajo el nombre de TEJIDOS PORTALES, el negocio continúa vivo. Refundado en su tercera generación el 1 de enero de 1995. Mantiene su tienda física en la histórica dirección: Mesones 3 y 5.
La tienda actual ha ampliado su actividad a sectores complementarios. Además de su tradicional oferta de telas, ahora incluye: Prendas de vestir para hombre y mujer. Colchonería. Mobiliario y decoración
El compromiso con la calidad y la atención personalizada ha sido el distintivo de esta firma familiar, hoy regida por Adriano y José Manuel, bisnietos del fundador Adriano Portales Ortega. Su experiencia en tejidos y su conocimiento del sector les permite asesorar a cada cliente con precisión y cercanía, como antaño.
Epílogo: entre la historia y la memoria
La factura de 1929 no es solo un documento mercantil. Es una puerta al pasado, una muestra de cómo la historia perdura en los gestos cotidianos, en un nombre mantenido, en una relación comercial basada en la confianza familiar.
Detrás de aquel “Establecimiento de Tejidos del Reino y Paquetería La Verdad” late la memoria de un comercio tradicional, que ha sabido adaptarse al presente sin perder el hilo —nunca mejor dicho— de su legado histórico., bajo la denominación de Tejidos Portales.
Legado y continuidad
A partir de los años treinta, la tienda “La Verdad” se expandió con nuevas rutas comerciales y una creciente clientela en la comarca. La familia supo mantener viva la tradición textil hasta la actualidad. Hoy, los bisnietos del fundador, Adriano y José Manuel, mantienen abierta la tienda en su emplazamiento original, ofreciendo con orgullo el mismo trato cercano y los productos que hicieron famoso al comercio familiar
Conclusión:
La historia de Adriano Portales Ortega y de Tejidos Portales es un ejemplo de integración, emprendimiento y compromiso cívico. Su trayectoria, desde su llegada a Almedinilla hasta la fundación de una saga comercial que perdura más de un siglo después, es también el reflejo de los profundos cambios sociales, políticos y económicos vividos por Andalucía entre los siglos XIX y XXI.
Rafael Requerey

