Con solo catorce años, Alonso Arjona García (Alcalá La Real), ya puede decir que es autor de una novela. El Destino de los Aridane (A sangre y fuego) es una historia que mezcla fantasía, tragedia, romance y un marcado ambiente histórico inspirado en el siglo XIX. Lo que comenzó como un cuento escolar en quinto de primaria terminó convirtiéndose, tras cinco años de trabajo, en un libro completo que refleja su pasión por la escritura y su capacidad para crear mundos y personajes complejos. En esta entrevista, Alonso nos cuenta cómo nació la idea de su novela, los retos de escribirla siendo tan joven y qué sueños literarios le esperan en el futuro.
¿De qué trata y cómo lo describirías en pocas palabras?
Es una novela en la que se mezcla la fantasía, la tragedia, el romance y el realismo para contar la historia de una joven hada burguesa de principios del siglo XIX, que perdió los derechos de cuna al nacer debido a un pasado y a unos orígenes de los que no sabe nada. En busca de la verdad, tendrá que superar las adversidades para devolverle el esplendor a una dinastía que jamás debió desaparecer, y se convertirá en la pieza clave de un tablero donde se estimará el destino de uno de los linajes más prolíficos de la historia.
¿Cómo surgió la idea de escribir esta historia y qué te motivó a empezar a escribirla?
Cuando estaba en quinto de primaria, tuve que escribir un cuento de temática libre. Era un cuento extenso que, ese mismo verano, decidí reescribir a ordenador y mejorar pequeños matices. Al poco me dí cuenta de que no solo estaba mejorando la trama de la historia, sino que también lo estaba ampliando demasiado. Enseguida pensé que tal vez podría escribir un libro. Fue un pensamiento fortuito, una decisión que tomé deprisa sin saber dónde me estaba metiendo ni las horas de trabajo que me esperarían por delante. No hubo ningún factor que me sirvió de incentivo para comenzar a escribir mi novela, sino que únicamente pensé en ello para divertirme y sacar provecho de las ganas que tenía de escribir, y enseguida me lancé a ello.
¿Cuándo descubriste que te gustaba escribir? ¿Hubo algún momento o persona que te inspirara especialmente?
Desde muy pequeño sabía que me gustaba escribir. Supongo que empecé a escribir pequeños cuentos y poemillas para el colegio y me di cuenta de que me encantaba, no solo escribir estos cuentos, sino imaginarme en mi cabeza cómo se desarrollaría la trama, los personajes, etc.
Se podría decir que novelas de Jane Austen o series ambientadas en el siglo XIX me inspiraron a darle el ambiente más histórico a una obra que era puramente fantasía, y donde todas las épocas se fusionaban. A raíz de esto, me concentré en que la trama se desarrollase en esta época, y me esforzé para que todo fuera lo más fiel a la misma.
¿Cuánto tiempo tardaste en escribir el libro y cómo fue tu rutina de trabajo?
Tardé cinco años aproximadamente, y creo que tardé tanto porque tenía que compaginar todo esto con los estudios, actividades extraescolares… así que cuando me venía una idea a la cabeza, no siempre podía ponerme a escribir de inmediato, sino que esa idea comenzaba a ocupar un espacio en mi mente, y no paraba de pensar en cada detalle, hasta que tenía un rato para sentarme a escribir y plasmar esa idea con palabras.
¿Qué parte del proceso te resultó más complicada: crear la trama, desarrollar los personajes o mantener la constancia?
Lo que más complicado fue, desde mi punto de vista, hacer que de alguna forma u otra, todas las distintas tramas llegasen a su fin al final de la historia. En una historia en la que ocurren tantos acontecimientos, había muchísimas tramas inacabadas, o desvinculadas del resto, así que hacer que todas encajaran como un puzle y que todas tuvieran un final fue un verdadero galimatías. Aun así, dejé algunas preguntas abiertas y tramas inacabadas, para seguir con ellas en una segunda novela.
¿Hay algo de ti en los personajes o en la historia?
Creo que el hecho de que los personajes se dejaran llevar tan a menudo por las pasiones, por los sentimientos, etc, sin importar el qué dirán, refleja mi personalidad y la facilidad que tengo para dejarme llevar por lo que de verdad siento.
¿Qué sentiste cuando terminaste el libro y lo viste publicado o listo para que otros lo leyeran?
Después de muchísimo tiempo sin saber si lograría acabar del todo mi obra, después de haberlo releído tantísimas veces, después de haber cambiado tantas cosas, ver finalmente mi obra publicada después de tanto trabajo, tanto tiempo… fue un sentimiento alucinante. Muchas veces me había planteado el dejar de escribir esta novela, pues parecía no tener fin. Cuando conseguía resolver una cosa, resultaba que había otra que no encajaba, y así estuve cinco años. Al fin y al cabo, era un niño que no sabía dónde se había metido, alguien que estaba haciendo algo que le quedaba grande. Sin embargo, decidí no rendirme y acabar definitivamente con la obra, ya fuese de una forma o de otra.
¿Cómo han reaccionado tus amigos, tu familia y tus profesores al saber que has escrito un libro?
Mis padres lo sabían desde hacía tiempo, y creo que nunca les dije que estaba escribiendo un libro, sino que fue algo que ya se esperaban. Sin embargo, fue una sorpresa muy grata por parte de profesores y amigos, saber que había publicado mi propia novela a mi edad.
¿Qué mensaje o emoción te gustaría que los lectores se llevaran después de leer tu obra?
Me gustaría que reflexionasen sobre el trabajo que hay detrás de toda la obra, y sobre todo, que se den cuenta que si uno se embarca a ciegas en una aventura cuyo destino es desconocido, que no teman, pues no siempre acabarán naufragando.
¿Qué inquietudes o temas te gustaría explorar en futuros proyectos? ¿Te imaginas dedicándote a la escritura en el futuro?
Quisiera, en futuras novelas, explorar más a fondo el tema del amor y tal vez adentrarme un poco más en el mundo del suspense, las novelas policíacas, etc.
Por nada del mundo dejaré de escribir en un futuro. No sé si la escritura será mi profesión, o si únicamente seguirá siendo una afición. Sea como sea, siempre desempeñará un papel fundamental en mi vida.

