La noche del pasado 21 de febrero, la Casa de la Cultura de Almedinilla se llenó de compás y emoción con el espectáculo “Acércate al flamenco”, organizado por la Asociación Faralaes. Con dos pases, a las 19:30 y 21:00 horas, el público respondió con calidez a una propuesta cercana y familiar que apostó por el flamenco en estado puro.
La velada arrancó con una introducción instrumental que sirvió de carta de presentación del talento sobre el escenario. A partir de ahí, el espectáculo fue desplegando un recorrido por distintos palos, combinando cante, toque y baile en un ambiente íntimo y muy participativo.
El orden artístico condujo al público por tangos y tanguillos cargados de ritmo, seguidos de una rumba que levantó palmas espontáneas entre los asistentes. Uno de los momentos más destacados llegó con el bloque de guitarra y cante, interpretado sin baile, que ofreció un respiro intimista y permitió apreciar la profundidad del toque y la voz en solitario.
El repertorio continuó con alegrías luminosas y un simpático número de “tangos peque” que aportó frescura al programa. La intensidad fue creciendo con el cante más jondo, alcanzando su punto álgido en la soleá y la siguiriya, donde el silencio respetuoso del público acompañó cada quejío.
El broche final llegó con un animado fin de fiesta en el que artistas y asistentes compartieron palmas y sonrisas, cerrando una noche marcada por la cercanía y el sentimiento.
Sobre el escenario, el cante de Fran Martín, la guitarra de José Antonio Hinojosa, la percusión de Armando Muñoz y las palmas de Diana Muñoz arroparon el baile del conjunto de la Asociación Faralaes, demostrando que el flamenco sigue latiendo con fuerza en los pueblos.
Con un donativo simbólico y un ambiente cálido, “Acércate al flamenco” volvió a confirmar que, cuando el arte se vive de cerca, deja huella. Una noche de tradición y pasión que el público de Almedinilla despidió entre aplausos y emoción.






