Poco más de quince kilómetros separan a Almedinilla del Hospital de Alta Resolución de Alcalá la Real (somos municipios limítrofes). Hasta no hace demasiado tiempo, los vecinos de nuestro pueblo, podían acudir a este centro hospitalario para ser atendidos por los especialistas con cita previa en atención especializada programada. Es decir, el médico/a de nuestro consultorio nos podía derivar (mediante cita) al hospital alcalaíno para ser atendidos en diversas especialidades.
Esto ahora ya no es posible porque alguien así lo ha decidido, sin que conozcamos la razón, ni los criterios aducidos para que se nos niegue ser atendidos en un hospital que tenemos al lado de casa. ¿Quién ha tomado esa decisión en La Junta de Andalucía? ¿Ha sido la Consejería?, ¿Tal vez la Gerencia del SAS? ¿Ha sido la dirección del hospital? ¿Quizás la Delegación Provincial? Si esto era posible antes, ¿Por qué ahora no lo es? No sabemos quién ha dado la orden para negarnos ese derecho, pero sí sabemos el daño que esa decisión hace a los vecinos de Almedinilla y sus aldeas.
Si atendemos a criterios de cercanía, eficacia, operatividad y, algo muy importante, facilitar a los usuarios (y en especial a los de edad avanzada) que en un desplazamiento con una duración de no más de 10-15 minutos sean atendidos en el hospital. Con estos argumentos que acabo de exponer, aún se entiende menos esa negativa.
Hasta ahora podíamos acudir al hospital para ser atendidos por el oftalmólogo, e incluso ser operados de cataratas, o recibir una inyección intravítrea para administrar un medicamento dentro del globo ocular (antes esto era posible en Alcalá, ahora hay que desplazarse 110 kilómetros hasta Córdoba). Y por supuesto, también a otras especialidades como dermatología etc., por citar algunas.
Si los recursos sanitarios públicos los tenemos al lado de nuestro domicilio, es una incongruencia y una sin razón que se nos niegue el acceso a esos recursos a los vecinos de Almedinilla.
Se nos quita un derecho que ya teníamos adquirido para ser atendidos en el hospital de Alcalá y nos vemos obligados a desplazarnos a centros mucho más lejanos como el de Cabra, y en el peor de los casos a Córdoba (con un desplazamiento de más de 100 kilómetros). Si esto es una incomodidad para cualquiera, para las personas mayores además de incómodo, es obviamente más penoso.
Almedinilla es un municipio que sobrepasa en algo los dos mil habitantes, los mismos que están siendo penalizados por una decisión que a mi entender es injusta e incomprensible, y que además desconozco en qué se han basado para adoptarla. Si atendemos a lo recogido en el decreto de la Junta de Andalucía que regula la asistencia sanitaria especializada, entre otros y de manera explícita, hace referencia a criterios geográficos, criterios de accesibilidad de los usuarios, o aspectos demográficos. Con esto que acabo de citar, aún se me hace más incomprensible esta decisión no sé si administrativa o política, pero que tanto perjudica a los ciudadanos que vivimos en Almedinilla. Esta es una situación que debería revisarse por quienes corresponda, proceder a su reversión y volver a la situación anterior, es decir, que los vecinos de Almedinilla vuelvan a ser atendidos en el Hospital de Alta Resolución de Alcalá la Real.
Este es un problema que me preocupa a mí como vecino y usuario, preocupación que me consta es compartida por muchos vecinos de Almedinilla y sus aldeas.
Con este artículo he pretendido plasmar la situación que estamos sufriendo y viviendo los vecinos de nuestro pueblo, con la denegación del acceso a unos recursos sanitarios que tenemos al lado de nuestra casa. Y lógicamente el artículo también tiene un fondo de reivindicación ante un hecho que considero injusto.
Acabo con el título del artículo, DECISIONES QUE HACEN DAÑO, y añado, rectificar es de sabios.
Antonio Cano Reina

