En torno a 300 personas se concentraban ayer, 29 de mayo, en el paseíllo de Priego frente al ayuntamiento de la localidad, en una nueva concentración convocada por la Plataforma por de Defensa de la Sanidad Pública del sur de Córdoba.
Junto a los vecinos de Priego, estuvimos representantes de los Ayuntamientos de Almedinilla, de Fuente Tójar y de Carcabuey para defender igualmente la salud pública que todos deseamos para nuestras familias.
Es que cuando miramos por la salud estamos hablando de la calidad de vida de nuestra gente y estamos hablando que estamos jugando con la vida de las personas. Pero además, estamos hablando de un servio público imprescindible para el avance y el desarrollo de nuestros pueblos. Qué futuro podemos pretender en Priego, en Almedinilla, en Fuente Tojar y en Carcabuey si no cuidamos unos servicios básicos como son la salud o las educación.
Qué futuro podemos ofrecer si no tenemos médicos en nuestros pueblos y aldeas y se cierran nuestras escuelas. En Andalucía no se puede entender cuando esta ha contado con la mayor financiación de la historia, con 53.000 millones más y una reducción de la deuda de 19,000 millones. Moreno Bonilla no tiene excusa y la responsabilidad de un gobierno es gestionar y resolver el problema más grave que tiene nuestro pueblos y por el que llevamos ya más de 4 años llamando la atención.
En la reivindicación de ayer estaba también la promesa que el PP hizo en campaña electoral del hospital comarcal. Una promesa que, como todas las que hizo Moreno Bonilla en relación con la sanidad, ha quedado en papel mojado puesto que ha desaparecido hasta de los presupuestos de la Junta de Andalucía.
Los andaluces no podemos resignarnos a la incompetencia de nuestros políticos. No puede ser que pasen los años y en lugar de avanzar vayamos hacia atrás y estemos ahora demandando los servicios públicos que teníamos hace más de 8 años.
La sanidad pública es un derecho de los ciudadanos y los dirigentes políticos que gobiernan nuestra tierra tienen la obligación de mantenerlo y mejorarlo.
En ningún momento se debe convertir en un negocio para enriquecerse unos pocos.
Francisco Pulido Muñoz






