Sábado 26 de octubre 21:00, sábado de competición. Real Madrid y Barcelona se enfrentaban por la preminencia en la primera división española, y la orquesta «Ciudad de los Califas» rivalizaba con el fútbol y el tiempo desapacible en el teatro de la Casa de Cultura de Almedinilla.
Si el desequilibrio en el terreno de juego fue evidente según cuentan las crónicas y el resultado, en lo artístico, la música de plectro con bandurrias, laudes, guitarras y contrabajo aportó equilibrio y sensaciones únicas. Se desgranó un repertorio dividido en dos claras mitades. Una primera mitad centrada en música más tradicional española en su mayoría, con piezas como Popurrí aires andaluces de E. Lucena, Alfonsina y el mar de A. Ramírez, Camino del indio de F. Cabedo o
Impresiones Españolas de G. Romaní. Y una segunda mitad con el eje temático de la música de cine con obras que evocaron recuerdos e hicieron aflorar por igual lágrimas y sonrisas entre el medio centenar de asistentes al evento. A El padrino, compuesta por Nino Rota, le siguió el tema central de un clásico del cine como Forrest Gump compuesto por A. Silvestri. De la película española Lucia y el sexo, se nterpretó, Me voy a morir de tanto amor de A. Iglesias, una obra deliciosamente evocadora. Y qué decir de la banda sonora de Los chicos del coro de B. Coulais, de la que se seleccionaron dos temas enlazados. Otro clásico del cine estadounidense,The entertainer (El golpe) compuesto por Scott Joplin, hizo las delicias de los asistentes, al igual que las dos piezas de cierre del repertorio extraídas de La vida es bella de N. Piovani. Tremendo golazo musical el colado por esta orquesta que el público agradeció con una sonora ovación, ante la que los músicos no pudieron hacer otra cosa que seguir luciendo su buen hacer en una prórroga con dos bises de sendos éxitos de pantalla, Juego de tronos, compuesta por R. Djawadi, y el tema central del spaghetti western El bueno, el feo y el malo, del genial Ennio Morricone.
Un sábado de intensas emociones en lo futbolístico, y no menos entre lo musical, especialmente si tenemos en cuenta que todos los músicos de la orquesta, excepcionalmente dirigidos por Rafael Romero, tienen una deficiencia visual severa, algunos de ellos con ceguera prácticamente total.
Esta actividad ha sido ofrecida gracias a la colaboración entre la ONCE, que patrocina la orquesta, y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Almedinilla.
Redacción

