La líder del PP extremeño pasó de cerrar las puertas del Ejecutivo a “los que niegan la violencia machista” a reconocer que el acuerdo con los ultras era “imprescindible”, justificándolo con que su “palabra no es tan importante como el futuro de los extremeños”.
María Pascual / newtral.es
“Me comprometo, claro que sí, no va a entrar en el Gobierno” fueron las palabras de María Guardiola, candidata del PP en Extremadura, en Hora 25 hace justo diez días al ser preguntada por un acuerdo para gobernar con Vox. Sin embargo, dicho compromiso quedó anulado este 30 de junio después de que ambas formaciones hicieran público un pacto para dirigir juntos la región extremeña.
Dicho acuerdo coloca a Guardiola como presidenta de Extremadura mientras que Vox “ostentará la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural”, un departamento que no existía.
La postura de la popular en relación a un posible pacto de Gobierno entre PP y Vox en Extremadura ha ido variando: de oponerse antes de las elecciones a comunicar finalmente un acuerdo, pasando por amenazar con repetirlas. Repasamos la hemeroteca de María Guardiola y su posición respecto a Vox.
Antes de las elecciones autonómicas: María Guardiola no contemplaba pactos con Vox
La candidata del PP en Extremadura, y posible presidenta autonómica gracias al apoyo de Vox, ya rechazaba acuerdos con la formación de Santiago Abascal incluso antes de la celebración de los comicios autonómicos de mayo. En enero de 2023, Guardiola aseguró en Cadena SER lo siguiente: “No contemplo ningún pacto con Vox porque no tienen líder en la región”. El sueldo de Feijóo: 70.000 euros al año como senador más su remuneración como líder del partido
“No creo que les interese mucho esta tierra [a Vox], por lo tanto, ellos a mí tampoco me interesan mucho”, continuó la popular en la misma entrevista.
Dos meses después, en marzo, volvió a referirse en la COPE al partido de extrema derecha para decir que “solo hacen ruido”, ya que son un partido nuevo que “ha entrado como un niño en una cocina al que le dan un cucharón y una cacerola”.
A cinco días de las elecciones del 28-M, la candidata del PP insistió en lo mismo. “Lo que estoy diciendo es que yo no voy a gobernar con Vox, voy a gobernar en solitario”, recogió el medio extremeño Región Digital. Lo mismo volvió a decir el 25 de mayo, esta vez en el diario Hoy. “No voy a gobernar en coalición con Vox”, repitió. De votar en contra a asegurar que no la derogaría: lo que dicen (y decían) Feijóo y el PP sobre la reforma laboral
Terremoto electoral en Extremadura: Guardiola necesita a Vox para gobernar
El 28-M situó al PSOE como el partido más votado, pero sin mayoría para formar Gobierno y, pese a la insistencia del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de dejar gobernar a la lista más votada, Guardiola se autoproclamó ganadora la misma noche electoral, como hizo también su partido. Tampoco tenía mayoría para gobernar en solitario.
Los días posteriores a las elecciones, la popular pidió la abstención de la izquierda para su investidura, pero no lo consiguió. ¿La única solución? Pactar con Vox, que exigía formar parte del Gobierno autonómico, una aparente línea roja para Guardiola.
“Yo no puedo dejar entrar en un Gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes y a quienes despliegan una lona y tiran a una papelera la bandera LGTB”, aseveró Guardiola respecto a Vox el 20 de junio.
Ese mismo día, se comprometió en Cadena SER en que “no va a entrar en el Gobierno, yo no voy a gobernar con Vox”. Un día después, el 21 de junio, subrayó en ABC que “en el PP caben todas las sensibilidades, pero no Vox, están en otro sitio”.
Esta situación llevó a los dirigentes de los partidos extremeños hacia una posible repetición electoral con la que la propia Guardiola vaciló. “[Vox] parece que obliga a ir a elecciones”, sentenció.
De “no puedo dejar entrar en un Gobierno” a pactar con la ultraderecha
La postura de María Guardiola respecto a Vox dio un giro después de la visita de la candidata de Extremadura a la capital el 23 de junio. Tras la investidura de Isabel Díaz Ayuso ese mismo día, la estrategia del PP de Extremadura pareció cambiar de dirección.
La noche del domingo 25 de junio, los militantes del PP recibieron un correo electrónico de la candidata en Extremadura en el que hablaba sobre un acercamiento a Vox. En la carta, a la que tuvo acceso El País, Guardiola dejaba abierta por primera vez la posibilidad de negociar con la formación de Abascal. “Soy muy consciente de que también es imprescindible el respeto, el diálogo y el acuerdo pragmático con la formación de Vox en Extremadura”, recoge la misiva.
Cinco días después de la carta y diez después de negar la entrada a Vox en el Ejecutivo autonómico, el PP de Guardiola ha anunciado este 30 de junio un pacto para gobernar en coalición. “Mi palabra no es tan importante como el futuro de los extremeños”, defendió la popular, como recoge Europa Press.
De hecho, justificó sus palabras hacia Vox (“a quienes niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes”) como “fruto de un enfado importante, una frustración de un momento concreto”.
La barrera del 12% que marcó Feijóo para justificar los pactos PP-Vox
El líder de los populares y candidato a presidir España trató de justificar el 21 de junio tanto la decisión de Guardiola de no pactar con Vox como los pactos ya cerrados en algunas autonomías como la Comunidad Valenciana.
“El PP de Extremadura ha obtenido casi el 39% de los votos y Vox ha obtenido el 8% de los votos. Ha obtenido el PP 28 escaños y Vox cinco. En consecuencia, es desproporcionado que Vox controle la mesa del Parlamento y que forme parte del Gobierno de forma simultánea”, defendió Feijóo, para continuar afirmando que los resultados en la Comunidad Valenciana “son totalmente distintos”.
“Vox no tiene el 8%, tiene el 12% y es evidente que, ante esa necesidad de número de diputados en Valencia, distinta a la de Extremadura”, por lo que para Feijóo, las distintas decisiones en las dos comunidades (pactar o no con Vox) eran “correctas”.
Sin embargo, Vox ha conseguido entrar también en el Gobierno de Extremadura.

