Todos ellos procedentes de las provincias de Córdoba, Jaén y Granada.
Manuel Carrillo Castillo
Anoche tenía lugar un macro encuentro de los miembros de la Iglesia Evangélica Filadelfia de las provincias de Córdoba, Jaén y Granada en el Coliseo almedinillense. Un encuentro que se celebra todos los años en verano y, según Francisco Vargas, Ministro del Señor de la Iglesia Evangélica Filadelfia y responsable de la provincia de Córdoba, con el fin de «testificar y predicar el evangelio a toda criatura porque está escrito». También intentamos «hacer una labor espiritual y social, como la integración de las personas marginadas, alcohólicas, drogadictas, llevar a la juventud a un camino bueno y ayudar a la mujer desvalida».

El encuentro trascurrió a primeras horas de la noche, pero se alargó hasta altas horas de la madrugada, ya que las intervenciones de los tres responsables de la provincias andaluzas se alargaron en sus intervenciones en las que las oraciones y los cantos de un extraordinario coro invitaban a la oración y meditación.

Antes de despedirse Francisco Vargas, responsable de la provincias de Córdoba. para cerrar el turno de intervenciones nos decía que «no somos ninguna secta. No cerramos la puerta a nadie. Estamos abiertos a que vengan a conocernos».

También tuvo palabras de agradecimiento para el Alcalde y Ayuntamiento por la cesión de este espectacular espacio y para el entrevistador de este acontecimiento. Tampoco escatimó su agradecimiento a la Iglesia Evangélica de Almedinilla por ser la responsable de que todo lo relacionado con el atrezo del encuentro estuviera preparado para la ocasión, como coro, luces, pantallas de proyecciones, sonido, sillas y orden dentro y fuera del recinto.

