Un concierto dirigido por el joven José Luis López Antón, donde el público vivió una experiencia inolvidable, combinando la magia de la música clásica con la calidez y belleza de la luz de las velas.
Manuel Carrillo Castillo
No es la primera vez que la Orquesta de Córdoba acude a una cita musical a Almedinilla, pues ya lo hizo el 13 de julio de 2017 en el Coliseo con las mejores bandas sonoras del cine. En esta ocasión, lo hace con el programa «Conciertos a la luz de las velas», bajo la batuta del joven segoviano José Luis López-Antón, en el Teatro de la Casa de la Cultura. Un director del que cabe destacar su participación al frente de la Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión española (Ortve), la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (Oscyl), la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (Orcam), la Orquesta Sinfónica de Navarra o la Orquesta Filarmónica de Málaga, entre otras.

El objetivo de estos conciertos, programados por la Diputación de Córdoba, es crear un ambiente íntimo y mágico, » donde el público pueda sumergirse en la belleza de las interpretaciones musicales, mientras las luces tenues de las velas crean una atmosfera encantadora». La combinación de la música clásica, con una iluminación cálida de las velas, creó una atmósfera incomparable llevando al público, que llenó el teatro hasta la bandera, a un viaje emocional a través de las composiciones de Smetana, Brahms, Dvorak, Rossini, Grieg, así como fragmentos populares de zarzuela.
Tras una atronadora ovación del público, el director subía al escenario de nuevo para cerrar la actuación de la orquesta con un fragmento de la zarzuela de Gerónimo Jiménez, «La boda de Luís Alonso».

Finalmente, estos conciertos a la luz de las velas son un punto de encuentro cultural en el que, además de buena música, los participantes pueden disfrutar de los yacimientos, museo arqueológico y el entorno del municipio almedinillense, creando una experiencia emocional completa y enriquecedora. Esta colaboración, con la Diputación de Córdoba, es un ejemplo inspirador de cómo el arte y la música pueden unirse para enriquecer a la sociedad y hacer que la cultura sea accesible para todos.

