Impartido por Bernardo Jurado, docente jubilado y especialista en Historia.
Redacción
El pasado viernes, el alumnado de 1º y 2º de ESO, del CEIP Rodríguez Vega de Almedinilla, disfrutó de un taller de juegos de la Antigüedad, a cargo del jiennense Bernardo Jurado y organizado por el Ecomuseo del río Caicena de la localidad y concejalía de Cultura.
El responsable del taller, después de su presentación, dio algunas pinceladas sobre esta época de la historia y mostró una variada exposición de materiales lúdicos de la Edad Antigua y sefardí.
El alumnado se motivó mucho cuando ellos mismos pudieron practicar y disfrutar de los juegos de esta etapa histórica, organizándose en dos grandes grupos. Uno de ellos contaba con tableros y fichas que, según explicó Bernardo, eran los preliminares y muy parecidos al tradicional juego de las damas. Sin duda el que más expectación provocó entre el alumnado fue uno en el que tenían que lanzar peonza de cuatro caras.
EL ponente les repartió 5 monedas plateadas a cada jugador, pero les explicó que puede cualquier objeto (monedas de chocolate era muy típico).

Al principio de cada ronda, cada participante pone una pieza de juego en el centro («pozo»). Además, cada vez que el pozo está vacío y, a veces si tiene una pieza de juego a la izquierda, cada jugador coloca uno en el bote. Cada jugador hace girar el dreidel una vez por turno. Dependiendo de qué lado está hacia arriba cuando deja de girar, determina la cantidad de fichas que toma del pozo:
- Si נ (Nun) está hacia arriba, el jugador no hace nada.
- Si ג (Gimel) está hacia arriba, el jugador toma todo del pozo.
- Si ה (Hei) está hacia arriba, el jugador recibe la mitad de las piezas del pozo. (Si hay un número impar de piezas en el bote, el jugador toma la mitad del bote redondeado hacia arriba al número entero más cercano)
- Si ש (Shin) o פ (Pei) está hacia arriba, el jugador añade una pieza del juego al pozo.
Si el jugador queda sin fichas, queda fuera del juego.

Esta sesión lúdica terminaba con otro juego, conocido en nuestro pueblo como las “chinicas”. En este juego, el alumnado debía lanzar una bola con una mano y mientras esta bola está en el aire, coger una pieza de las 5 lanzadas en el tablero.
En definitiva, un taller muy interesante donde el alumnado participante disfrutó y vivió unos momentos muy interesantes de aprendizaje.

