La bendición de mascotas con agua bendita y la celebración de la misa han sido los actos más destacados.
Redacción
Como cada año, el 17 de enero, los vecinos de Sileras rinden homenaje a San Antonio Abad, titular de la Iglesia Parroquial de la aldea. En este día, el conocido como patrón de los animales es venerado siguiendo una antigua tradición que él mismo inspiró durante su retiro en el desierto.
Perros de varias razas y un caballo se han dado cita en la puerta de la Iglesia para celebrar el día del Patrón y ser bendecidos, con el agua bendita, impartida por el párroco David Ortiz García.

A continuación se ha celebrado una misa en el interior de la parroquia en la que el oficiante ha destacado la grandeza del Santo al retirarse al desierto para meditar, orar y estar cerca del amor de Dios y dar ejemplo a los monjes del monasterio.
Este año no se ha celebrado la procesión de San Antón por las calles de la aldea, ni el tradicional «cocido de San Antón» en el Centro Social por la crisis del Covid-19.

Todos los asistentes han hecho votos porque pronto acabe la pesadilla de la pandemia y se pueda celebrar este día como marca la tradición de esta aldea.

