Entre ellos los sacerdotes, Manuel Arenas Castro y Francisco García Pareja, coadjutores de la Parroquia de San Juan Bautista de Almedinilla
Redacción
Ayer 127 mártires asesinados durante la Guerra Civil española (1936-1939) fueron beatificados en la Mezquita-catedral de Córdoba .
El acto de beatificación ha estado presidido por el Cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
Este expediente de beatificación fue aprobado por el Papa Francisco el pasado 17 de noviembre de 2020 y, en el, se encuentran 78 sacerdotes diocesanos, 5 seminaristas, 4 religiosos (1 religiosa Hija del Patrocinio de María y 3 religiosos Franciscanos) y 39 laicos (29 hombres y 10 mujeres).
La causa de beatificación de este grupo de mártires se abrió hace 10 años en la diócesis de Córdoba, siendo presidida por Monseñor Juan José Asenjo.
Entre los 127 mártires se encuentran los sacerdotes Manuel Arenas Castro y Francisco García Pareja, coadjutores de la Parroquia de San Juan Bautista de Almedinilla .
Manuel Arenas Castro (natural de Carcabuey) fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1924 y su primer destino fue la Parroquia de San Juna Bautista de Almedinilla, como como coadjutor, pero al final de este año tuvo que incorporarse a filas como capellán castrense en Ceuta, donde estuvo hasta finales de junio de 1925. El 1 de julio de 1925 toma posesión de la parroquia de San Benito de Peraleda (Badajoz) y el 1 de junio de 1929 es nombrado párroco de Fuente-Tójar y Castil de Campos (1935), El 2 de octubre de 1936 fue asesinado en Alcaudete (Jaén) 1936, junto a su hermano Miguel, juez municipal de Fuente-Tójar.
Francisco García Pareja, nació el 7 de julio de 1877 en Zaragoza y el 20 de diciembre de 1902 fue ordenado sacerdote. En 1913 fue nombrado coadjutor de la Parroquia de San Juan Bautista de Almedinilla en la que también atendía a los cortijos más cercanos. A partir del 16 se septiembre de 1913 pasa a vario destinos siendo una constante en los informes de las visitas canónicas un sacerdote entregado a su ministerio, fiel e íntegro en toda su vida sacerdotal. El 21 de julio de 1936 era párroco en Bujalance y fue conducido junto a su hermano Emiliano. En el mes de agosto eran sacados de la prisión y conducidos a Cañete de las Torres donde murieron fusilados.

