El PSOE celebró ayer un acto público en Almedinilla centrado en la defensa de los servicios públicos y en la situación que atraviesan los pequeños municipios del interior andaluz. En el encuentro participaron el alcalde de la localidad, Jaime Castillo; el presidente de la Ejecutiva Provincial del PSOE de Córdoba, Francisco Pulido Muñoz; y el candidato socialista al Parlamento andaluz, Javier Ariza.
Durante su intervención, Jaime Castillo denunció la “falta de atención” que sufren los pueblos pequeños por parte de la Junta de Andalucía y otras administraciones gobernadas por el Partido Popular. El alcalde repasó distintos proyectos y servicios pendientes en el municipio, entre ellos la depuradora de aguas, que, según recordó, acumula ya ocho años de retraso pese a ser competencia autonómica.
Castillo también puso el foco en el deterioro de las infraestructuras viarias, señalando el mal estado de la carretera A-339 en dirección Priego y la zona de Puente Suárez, además de criticar la falta de mantenimiento en las isletas y cunetas. Sobre la carretera de La Cabrera, aseguró que llevan dos meses intentando contactar con la delegación competente sin obtener respuesta. “Las escolleras se están haciendo gracias a fondos europeos, no por iniciativa propia de la Junta”, apuntó.
En materia educativa, el alcalde lamentó que el comedor escolar de Las Sileras siga dependiendo económicamente del Ayuntamiento y denunció que el proyecto del Aula del Futuro del colegio permanece paralizado por la Junta. En sanidad, el discurso fue especialmente crítico. Castillo recordó que Almedinilla ha pasado de contar con dos ambulancias medicalizadas a solo una, denunció la falta de pediatra y alertó de la posible pérdida de uno de los dos médicos actuales del municipio, además de la eliminación progresiva de consultas por las tardes.
“El deterioro de la sanidad pública está provocando consecuencias graves”, afirmó, haciendo referencia a informes sobre mortalidad y a la falta de recursos sufrida durante la pandemia en la residencia de mayores del municipio. También criticó que las ambulancias lleguen únicamente con conductor y sin personal sanitario suficiente, así como las dificultades para acceder a especialistas en otros municipios como Alcalá la Real.
Castillo cuestionó igualmente la gestión de la Delegación de Salud, dirigida por María Jesús Botella, y denunció que la financiación autonómica para gastos básicos del consultorio médico continúa prácticamente congelada desde 2003. “Nos prometieron un pediatra y seguimos sin él”, lamentó. El alcalde también reprochó el retraso del prometido hospital de Priego y calificó de “reforma insuficiente” las actuaciones realizadas en el centro sanitario actual.
Otro de los asuntos abordados fue la situación del punto limpio municipal, iniciado en 2011 bajo un gobierno socialista. Según explicó, las adjudicaciones posteriores y el incremento de costes han provocado que el proyecto siga sin ejecutarse. “Nos dicen que el dinero se ha ido a Dos Hermanas y nosotros seguimos sin nada”, criticó.
Pese al tono reivindicativo, Jaime Castillo quiso lanzar un mensaje de esperanza y ánimo a los vecinos, defendiendo que “los pueblos pequeños tienen derecho a tener servicios dignos y oportunidades de futuro”.
Por su parte, Francisco Pulido centró su intervención en la importancia de las elecciones como herramienta para mejorar la vida de la ciudadanía. El dirigente socialista explicó que el PSOE está desarrollando una campaña “puerta a puerta” para combatir los bulos y compartir “la ilusión y el sueño de cambiar las cosas”.
Pulido defendió el papel histórico de las diputaciones provinciales en el sostenimiento de los municipios rurales a través de los planes provinciales impulsados por gobiernos socialistas, y criticó que el actual modelo priorice a las ciudades de más de 20.000 habitantes frente a los pueblos pequeños. También reprochó que el presidente de la Diputación “no atienda las llamadas de los alcaldes”.
En un discurso marcado por la defensa de los servicios públicos, Pulido advirtió de la “deshumanización de la política” y reivindicó valores como la tolerancia y el respeto democrático. “Nosotros no rompemos los carteles de otros partidos políticos”, afirmó. Asimismo, defendió la sanidad, la educación, las pensiones y la dependencia como derechos fundamentales y no como “oportunidades de negocio”.
El dirigente socialista recordó además las políticas de recortes aplicadas durante el gobierno de Mariano Rajoy, como la subida mínima del 0,25% en las pensiones, y contrapuso esa etapa con los datos actuales de crecimiento económico y empleo. Según destacó, España cuenta actualmente con más de 22 millones de cotizantes y más de 10 millones de mujeres trabajando, situándose por encima de la media europea en crecimiento económico.
Finalmente, Javier Ariza defendió la gestión del Gobierno central y aseguró que Andalucía ha recibido 53.000 millones de euros más con Pedro Sánchez que durante los gobiernos de Rajoy. También apeló a la memoria de la emigración andaluza y defendió el papel de las infraestructuras y los servicios públicos para fijar población en el territorio.
El acto concluyó con un llamamiento a la movilización y a la participación electoral para decidir “qué modelo de sociedad quiere la ciudadanía”: “uno basado en el odio y la confrontación o uno tolerante, democrático y centrado en los derechos sociales”.




