En recuerdo de un almedinillense y colaborador de La Fuentezuela
Mª Ángeles Rodríguez Gómez /La Fuentezuela
Alfonso Sánchez Rodríguez nació en Almedinilla, Córdoba, en 1958.
Enamorado de su pueblo natal desde siempre, también fue colaborador de La Fuentezuela. La primera noticia que de él consta fue sobre su obra «Epistolario» en el número 102-103 de Julio-Agosto de 1997.
En septiembre de ese mismo año, en los números 104 y 106, la hemeroteca de la Fuentezuela contempla la presentación en Alameda, Campillos y Priego de Córdoba «Las Hojas de Hypnos», de nuevo un guiño al patrimonio arqueológico de su querida Almedinilla.

Alfonso Sánchez sin duda poseía una mente privilegiada y muestra de ello fue el Premio Extraordinario de Doctorado que obtuvo por la Universidad de Lérida.
En el número 104 de la Fuentezuela inició su sección de opinión titulada «Desde Villaminucia» con el tema «Literatura», sección que mantiene hasta 1998, con las reflexiones: Entre sin fumar, El coleccionista, El descanso semanal, Sin perdón, El cenicero, Papel para los muertos, Las mujeres no tienen corazón, Las siestas de antaño, El silencio de los barberos, Cuatro cuartillas y media, Una dedicatoria el tiempo ha desteñido, Inútiles, Historias Escolares, Tiempos de Guerra… entre otras.

Se instala en Priego de Córdoba como docente del Instituto Carmen Pantión en el curso 1997-1998 y estuvo impartiendo clase en dicho centro hasta el curso 2006-2007, año en el que se instala en Granada, dando clase en el Instituto Trevenque de La Zubia, hasta su prejubilación.
Como buen pensador e ilustre escritor, era un alma solitaria que disfrutaba de pasar largas horas dedicadas a la lectura y la escritura. Es considerado el biógrafo de Hinojosa, escritor coetáneo a Federico García Lorca.
Era un lujo y un placer cruzarse con él y poder entablar una conversación, si bien lo más inteligente y provechoso era dejarlo hablar y disfrutar de su inmensa sabiduría.
La literatura y lengua española quedan huérfanas desde su pérdida, y se lleva un pedacito de corazón de todos los que tuvimos el placer de conocerlo y disfrutar de su mente privilegiada.

