Redacción
Es una alegría comprobar cómo, mientras la pandemia parece alejarse, desde el Cerro de la Cruz se puede seguir contemplando la mejor y más pura puesta de sol de toda la subbética y a la vez, escuchar un concierto en directo de forma gratuita.
Sí, es uno de los lujos que podemos disfrutar en Almedinilla. Y es que hay quien dice que la nueva normalidad es peor que la vida de antes de mediados de marzo… Tal vez no han probado a hacer de un problema una oportunidad. La puesta de sol, es nuestra, pero la música, desde el jueves, la pone la Banda Municipal de Música de Almedinilla, que acaba de reanudar sus ensayos en el recinto abierto de los soportales de El Coliseo.
Hubo quien se creyó que con el confinamiento cualquier posibilidad de vida desaparecería. Nada más lejos de la realidad. Quien ha querido no se ha detenido, sino que ha buscado alternativas. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido con la Escuela de Música de la Banda Municipal. Está claro que no se podía impartir clases presenciales, pero ¿quién dijo que las tecnologías no podían ser unas aliadas de primer orden? Plataformas como Zoom, Skype, Duo, Google Meet o el tan alabado y denostado WhatsApp han sido las herramientas básicas de comunicación para que Gabriel Martín, el director de nuestra Banda, al que hay que agradecer su trabajo e implicación, pudiese dar las clases de instrumento y de solfeo desde el minuto 1 de esta situación.
Con la evolución de las diferentes fases, y al permitirse reuniones con número reducido de personas, y siempre siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias con respecto al alejamiento, el uso de mascarillas, la desinfección con lejía y gel hidroalcohólico, se pudieron retomar las clases presenciales individuales con total seguridad.
De las clases presenciales a los ensayos colectivos sólo ha habido una fase y muchas ganas por parte de los músicos de la Banda de verse, de sincronizarse y de preparar actuaciones y conciertos que estarán presentes en las actividades veraniegas de Almedinilla y sus aldeas.
Hasta que llegue ese momento, cualquiera puede pasear en dirección a El Ruedo con la vista puesta en Las Sileras y la sierra de Vizcántar, y disfrutar de las clases musicales cualquier jueves y viernes a partir de las 16.30 y los sábados a lo largo de la mañana…una de las ventajas de vivir en Almedinilla, de respirar su aire puro y de tener un Ayuntamiento con visión cultural y formativa, porque, cualquiera puede acercarse a la Banda, y aprender.

