Brácana volvió a vivir el pasado 13 de mayo una de sus tradiciones más arraigadas con la celebración de la procesión en honor a la Virgen de Fátima, una cita que reunió a numerosos vecinos de la pedanía de Almedinilla en torno a una jornada de devoción y convivencia.
La imagen de la Virgen recorrió las calles de Brácana acompañada por fieles y vecinos en un ambiente solemne y familiar. Durante la procesión también participaron las Hijas de María, portando su estandarte, en una celebración marcada por la participación vecinal y el arraigo de esta tradición religiosa en la localidad.
El recorrido dejó imágenes de gran ambiente y acompañamiento popular en una jornada en la que el buen tiempo favoreció el desarrollo de los actos previstos.
Tras la procesión, los vecinos compartieron una merienda y convivencia en la que no faltaron los dulces caseros y la repostería tradicional preparada para la ocasión. Tartas, rosquillos, magdalenas y otros dulces llenaron una larga mesa compartida entre asistentes y participantes, prolongando la celebración durante toda la tarde.
Más de un centenar de personas participaron en la celebración, a pesar de tratarse de un miércoles por la tarde, en una muestra del arraigo que mantiene esta festividad entre los vecinos de Brácana. Además, durante la convivencia se celebró un concurso de dulces caseros que volvió a contar con una amplia participación y variedad de elaboraciones tradicionales.
La jornada también contó con la tradicional tómbola organizada con motivo de la festividad, así como con baile y música en directo a cargo del Dúo Montefrío, que animó la convivencia vecinal durante la tarde y la noche.
La festividad de la Virgen de Fátima volvió así a convertirse en un punto de encuentro para los vecinos de Brácana, manteniendo viva una celebración que une tradición, convivencia y participación popular.



