Muchas y muchos ya estarán con sus arreos para la recogida de aceituna en la presente campaña más que usados a estas alturas del año. Los más jóvenes tal vez no lo recuerden, pero hubo un tiempo, no demasiado lejano, en el que Almedinilla no fue la tierra exclusivamente olivarera que es ahora, y el tiempo y los ciclos de las cosechas llevaban otro ritmo, y los trabajos del campo se hacían de otra manera. Recordar, como su etimología indica, es volver a pasar por el corazón, y para recordar aquellas épocas, y a raíz de la rehabilitación de la era de Mangorro llevada a cabo por Raúl Córdoba, y la trilla tradicional del pasado mes de junio, un puñado de entusiastas, encabezados por Raúl de la Era, se han propuesto abrir y cerrar el ciclo completo del trigo a la manera tradicional.
Así, el pasado domingo 23 de noviembre, con la cesión del terreno por parte de Pedro González en Brácana, las semillas de trigo rubio andaluz obtenidas por Raúl Córdoba a través de la empresa de derivados ecológicos del cereal, Spiga Negra y la colaboración con las mulas para arar el terreno de Antonio y Juan García, padre e hijo respectivamente se procedió a la siembra del citado cereal. Ahora toca mirar al cielo y desear que las lluvias sean propicias, y la primavera ayude a granar unas espigas que se segarán y trillarán a la manera tradicional, se molerán en molino harinero de agua y se convertirán en hogazas usando masa madre para la fermentación y se hornearán en horno de leña si todo sale según lo previsto y el cambio climático lo permite.
Redacción

