En la programación de FESTUM TODO tiene que ver con la cultura romana e ibera….otra cosa es cómo se cuente (o si se explica adecuadamente).
De todas las actividades el pasacalles, desde SIEMPRE, ha sido la actividad más libre en cuanto a utilizar lenguajes contemporáneos, algo que siempre es arriesgado pero que, por contra, hace la propuesta diversa e innovadora. Es comprensible que no guste a todos…pero TODO gira alrededor de la cultura iberorromana: en este caso en torno al mito de LUCRECIA.
Si la estética y el lenguaje del pasacalles no gusta es comprensible, si no se explica suficientemente también es criticable, pero de ahí a calificarlo de «vergüenza» y de ahí a decir que TODO el FESTUM nada tiene que ver con Roma va un grandísimo trecho que denota a las claras por dónde van la crítica.
La temática del pasacalles enlaza pasado-presente (como toda propuesta de los ecomuseos) en este caso a través de la violencia de género. Resulta que LUCRECIA fue violada, y resulta que una vez suicida provoca el cambio de régimen en Roma…hablar de Roma no es sólo sacar legionarios a las calles.
Lo «ideológico» que algunos critican está en todo y desde lo público todo es política (no confundir con politiqueo o partidismo) porque la política es el espacio de lo público.
Los que hablan de «neutralidad» o mienten o están muy confundidos porque NO hay «neutralidad» ideológica, sino ocultamiento de la ideología propia (con intención o sin ella).
Cuando se cuestiona la violencia de género o el feminismo (así en general) porque es «ideología», se hace desde otra ideología: la patriarcal. Cuando se niega la «lucha de clases» se hace desde otra ideología: la liberal o capitalista. Cuando se niegan otras confesiones se hace desde la ideología del nacional-catolicismo….sea conscientemente o inconscientemente.
Cuando se vanagloria el liberalismo desde escuelas y medios de comunicación se adoctrina en liberalismo. Cuando se imparten clases de religión (catecismo) también se adoctrina. Lo coherente y honesto, por tanto, es reconocerlo.
Y lo coherente y honesto, lo importante, no es criticar las ideologías sino abrir debates y reflexiones …que es lo contrario a adoctrinar.
Las propuestas culturales no se pueden criticar por tanto porque sean «ideológicas» sino porque no permitan la reflexión y el debate.
No es el caso del FESTUM, donde desde una temática concreta cada año se abre el debate y la discusión…todo lo contrario a adoctrinar.
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Ignacio Muñiz Jaén – Director del Ecomuseo del Río Caicena

