Este sábado lo hemos dejado claro la ciudadanía andaluza en las calles de Sevilla. Miles de manifestantes convocados por los sindicatos Satse, CSIF, CCOO y UGT, junto con la Coordinadora de la Marea Blanca, hemos recorrido el tramo comprendido entre José Laguillo y el Palacio de San Telmo en contra del desmantelamiento de la sanidad pública.
No sabemos cuántos estábamos allí exactamente, porque las cifras que escuchamos van de los 20.000 o las 100.0000 personas. Pero el numeroso grupo de la provincia de Córdoba, entre los que estábamos también algunos vecinos de Almedinilla, hemos podido comprobar que ha habido que esperar más de una hora para empezar a andar y que no habíamos arrancado cuando la cabecera ya había recorrido un buen tramo. Y esto da idea clara del éxito de la convocatoria.
Esos miles de personas reunidas en Sevilla hemos pedido al unísono una sanidad de calidad que garantice la atención médica inmediata y en las mejores condiciones. Además, los representantes sindicales denuncian que están sufriendo el mayor maltrato experimentado por una administración pública a sus profesionales, y que la Consejería de Salud está cometiendo la mayor deslealtad institucional conocida en la historia de la Junta de Andalucía, firmando unos acuerdos para la mejora de la Atención Primaria y de la Carrera Profesional con las organizaciones sindicales que no sólo no cumple sino que ahora ni siquiera reconoce.
Es difícil de explicar que un gobierno que ha tenido más recursos que nunca para mejorar la sanidad lo que haya hecho haya sido empeorarla. Y sólo se entiende desde una pésima gestión que está provocando el deterioro intencionado de lo público como estrategia para su privatización y convertir un derecho en un negocio.
Por eso, hemos vuelto a estar presentes para decir bien alto que Moreno Bonilla no puede seguir deteriorando más la sanidad andaluza. Porque está poniendo en riesgo nuestras vidas.
Paco Pulido





