El gimnasio del Colegio Público de Almedinilla Rodríguez Vega se convirtió en una gran pista de baile durante la Semana del Menor, propuesta desde el AMPA Caicena de Almedinilla, gracias a una animada tarde de bachata pensada para los más pequeños y sus acompañantes adultos. Unas 30 familias se dieron cita en esta actividad especial que fusionó el movimiento, la música y la diversión en un ambiente de convivencia y aprendizaje.
El encargado de guiar a los participantes en esta experiencia fue el monitor gaditano Manuel Cano, quien, afincado en Almedinilla, ha hecho del baile su pasión y herramienta de enseñanza. Con su carisma y paciencia, logró que niños y mayores se dejaran llevar por el ritmo de la bachata, disfrutando de cada paso y cada giro con entusiasmo.
Desde el primer momento, la energía en el gimnasio fue palpable. Los niños, algunos de ellos iniciándose por primera vez en el baile, mostraban sonrisas de alegría al seguir los pasos de Manuel Cano, mientras que los adultos no se quedaron atrás, contagiados por la vitalidad de sus pequeños acompañantes. La bachata, con su cadencia suave y su esencia lúdica, se convirtió en el vínculo perfecto para reforzar los lazos familiares a través del movimiento y la música.
El evento se desarrolló en un ambiente relajado y festivo, donde lo importante no era la perfección técnica, sino el disfrute y la participación activa de todos. Entre risas y compases, la sesión transcurrió de manera amena, dejando a las familias con ganas de seguir explorando el mundo del baile.
Al finalizar la actividad, muchas familias coincidieron en destacar la importancia de este tipo de iniciativas dentro de la Semana del Menor, pues no solo fomentan la actividad física y la expresión corporal, sino que también fortalecen los vínculos intergeneracionales a través de la diversión compartida.
Sin duda, esta tarde de bachata en Almedinilla quedó en el recuerdo de todos como un momento de conexión, música y alegría, reafirmando el valor de la danza como un puente entre generaciones y una fuente inagotable de felicidad.

