Un año más, se han congregado gran cantidad de devotos procedentes de localidades y diseminados del entorno.
Manuel Carrillo Castillo
Ayer 8 de septiembre, el diseminado almedinillense de La Viñuela reunía a antiguos vecinos y vecinas del entorno, junto a propietarios de tierras para honrar a los titulares de la ermita, Virgen de la Cabeza y San Antonio. Esta ermita, junto a la de Venta Valero, constituye una joya de la arquitectura tradicional y es uno de los enclaves religiosos más antiguos de Almedinilla.

El acto comenzaba a las 18:00h con la celebración de una misa oficiada por el párroco David Ortiz García y cantada, un año más, por el coro rociero “Al son de nuestra tierra”, de la vecina aldea de las Pilas de Fuente Soto de Alcalá la Real. A continuación tenía lugar la procesión con las imágenes de los titulares de la mencionada ermita, encabezada por banderolas y el acompañamiento de devotos y asistentes por los olivares del entorno.

Una vez finalizada la procesión, las familias Barrios, Sánchez y Pulido invitaban a los asistentes a la degustación de refrescos, sangría y piscolabis de frutos secos mientras que Isidro y su teclado ponían la nota musical de una gran tarde que fue perdiendo fuerza a medida de que la espectacular puesta de sol fue desapareciendo de este enclave privilegiado.


