Una propuesta mitobiográfica a propósito de Thomas Merton.
Manuel Carrillo Castillo
Ayer tarde, en el Salón Parroquial de la iglesia de San Juan Bautista de Almedinilla, Davis Ortiz García presentó su libro «La purificación afectiva» ante un nutrido grupo de feligreses. Una obra que desvela «el mundo afectivo y espiritual del célebre monje y su profundo devenir vital no exento de caídas y tropiezos propios de la fragilidad», según el prologuista Jesús Sánchez Aladid.

El desarrollo del acto corrió a cargo del autor que, tras justificar las ausencias del prologuista y editorial Monte Carmelo del Grupo Editorial FONTE encargada de la publicación del libro, puntualizó que el libro tiene el nihil obstat del censor y el imprimatur del obispo Demetrio Fernández González, pasando a leer el paisaje de la pecadora arrepentida, del evangelio de San Lucas (versículos 31-50).
A continuación presentó unas imágenes de Thomás Merton antes de introducirnos en la apasionante vida de este monje trapense, haciendo un breve recorrido de su experiencia vivida con Magis Smith y la influencia de ésta en su maduración humana y espiritual.
Tras contestar a varias de las cuestiones planteadas por los asistentes y la petición de que explicara la portada del libro dijo: » que era de la pintora norteamericana A. Barry, afincada en tierras cordobesas y en la que planeta los tres colores de las virtudes teologales, a saber: Fe (blanco), Esperanza (verde oliva) y Caridad (rojo) en un pequeño puzle en forma de cruz construida de forma ascendente, significando no sólo que la más importante de estas tres es la Caridad, sino que por nuestra condición frágil y pecadora es la que debería ser purificada permanentemente» (San Pablo, 1Co 13-13).

El acto concluía con la firma de libros por parte del autor con dedicatorias personalizadas a cada uno de los interesados.
David Ortiz García nació en Almendralejo (Badajoz) en 1970. Sacerdote de la Diócesis de Córdoba, Teólogo (Facultad de Teología de Granada) y profesor de Música en tres especialidades (Conservatorios de Badajoz, Cáceres y Sevilla). Ha compaginado su tarea pastoral con la de profesor de Religión, músico y concertista. Tiene una amplia obra discográfica con títulos como: «El canto de los desesperados»; «Trigo y cizaña»; Señor, «¿qué quieres que haga?»; «Canciones profanas»; «Voces de un Monasterio»; «Misa extremeña», «Con el alma abierta»; «Diagnóstico: esperanza»…, y un sinfín de colaboraciones con artistas nacionales e internacionales.

