Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Almedinilla
Estamos sentados, móvil en la mano, y echamos un vistazo rápido (demasiado), a la última ocurrencia que nos ha entrado en nuestro dispositivo por alguna red social. Con un movimiento de dedo pasamos a la siguiente y a otra, y luego a otra, sin pararnos a leer. No hay nada que leer. Miramos el reloj, llevamos veintimuchos minutos haciendo lo mismo. Y eso cada día de la semana? No me lo puedo creer. Podríamos haber aprendido a tocar un instrumento, o escrito medio libro, o un poemario completo…
No no, a la conciencia la vamos a dejar tranquila. Sólo han sido unos segundos de desasosiego antes de echar un vistazo a esta, por fin, Semana Santa de calle que hemos tenido. Parece que lo de que los precios están altos no nos ha encogido el ánimo…nos hemos lanzado a las calles, a las procesiones, a los centros de culto y a los locales de ocio. Sí, a los bares. Otros muchos han podido viajar, a pesar de que hace unas semanas nos tirábamos de los pelos porque el combustible estaba caro… Pues estas vacaciones, las carreteras, con coches, y de bote en bote. Bueno, eso es bueno.
Y, cómo no, las procesiones, después de dos años, las procesiones. Y ahí está nuestra Banda Municipal de Almedinilla. No hay película sin música, ni procesión sin banda. En estos dos años tan extraños, de ensayos al aire libre, de clases de música intermitentes, a veces por videoconferencia, de idas y venidas, y de cuadrar horarios, deshacer y rehacer por contagios y riesgos, por fin, nuestros músicos han podido hacer realidad su sueño de tocar en las procesiones de su pueblo, Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección. Y no se queda ahí su hazaña, el mismo Viernes Santo, los músicos se montaban en un autobús a las 5 de la tarde, dos horas de viaje (recuerdo, Viernes Santo), a las 8 de la tarde comienzo de la procesión acompañando a la Virgen de la Soledad de la Cofradía Fusionada de Fuengirola (la legión acompañaba al Cristo crucificado), final a la 1.30 de la madrugada, bocadillo de embutido y refresco de cena, y llegada a Almedinilla hacia las 5 de la madrugada. Doce horas del tirón. Un buen panorama de convivencia entre edades diferentes, mamás y papás acompañantes, niñas y niños, adolescentes, jóvenes, en un objetivo común musical… Cuánto hay que agradecer a tanta gente que hace que esto se mueva… Sin su implicación y su trabajo desinteresado, sería imposible.
Nos llegan varios WhatsApps. Son agradecimientos de la hermandad de Fuengirola. Están muy contentos con la actuación de la Banda Municipal. Cuentan con nuestra presencia allí la próxima Semana Santa. El móvil sigue en la mano. Otro gesto con el dedo. Qué instrumento el del móvil. Siguen pasando los minutos. Estoy por aprender a tocar algo en la banda…

