El polvo rojizo llegado de Sáhara ha llenado las fachadas, ventanas, balcones, calles, coches y mobiliario urbano de barro.
Redacción
Los operarios del Ayuntamiento se suman a los esfuerzos de los vecinos para quitar el barro que la pasada calima ha dejado en calles y casas. La limpieza ha comenzado en los acerados y puntos de más aglomeraciones como las zonas de la iglesia y colegio.

El intenso episodio provocado por la entrada de polvo en suspensión procedente del Sáhara que teñía de naranja la atmósfera durante días ha dejado su rastro en coches, terrazas, fachadas y calles que aparecieron cubiertas de barro.
Debido a que las lluvias posteriores no ha disipado el barro ahora toca limpiar, por lo que Ayuntamiento y vecinos están volcados en quitar el barro que sigue estando en fachadas, rejas, balcones, persianas, espacios públicos y mobiliario urbano.
Esperamos que pronto nuestras calles y fachadas vuelvan a relucir el blanco de la cal y la ausencia de lodo sahariano.

