Después de 11 años y 5 meses abre un nuevo puesto fijo de pescado mañana 22 de febrero en la ciudad de Juan Valera.
Manuel Carrillo Castillo
Tras la bendición de las instalaciones ayer domingo de las nuevas instalaciones del Mercado Municipal de Abastos de Cabra, se procedía a la inauguración con un nutrido número de familiares, amigos, vecinos y clientes de la pescadería de los municipios de Almedinilla, Priego de Córdoba, Cabra y otras localidades de la Subbética.

Esto es un no parar. Parece que fue ayer, pero fue el 6 de septiembre de 2011 cuando Belinda Lozano Aparicio, su hermana Eli y su marido Kiko Pérez abrían la pescadería «Plaza». Un proyecto innovador caracterizado por la presentación del producto en bandejas, arreglado para cocinar y oferta de todo tipo de pescado de temporada. Este proyecto se complementaba unos años más tarde con el servicio extra de un cocedero de mariscos propio.

Y por si esto no era suficiente, la pescadería fue abriendo varios puntos de venta en toda la comarca y reparto de pedidos telefónicos en el municipio jienense de Alcalá la Real y puestos fijos diarios en Almedinilla y Priego de Córdoba.
Después de 11 años y 5 meses abre un nuevo puesto fijo el mañana martes 22 de febrero en el Mercado Municipal de Abastos de Cabra, dando un paso más para extenderse por la comarca de la Subbética.

El mejor reconocimiento que tiene esta empresa almedinillense es su clientela fija de particulares, bares, restaurantes y su oferta a comedores escolares y residencias de mayores.

Según nos comenta Belinda Lozano «ha sido un gran reto instalarnos en el Mercado Municipal de Abastos de Cabra y mantener los puestos fijos en Almedinilla y Priego de Córdoba. Este paso implica ampliación de puestos de trabajo y un paso más para acercar nuestros productos a la demanda y necesidades de una clientela que nos ha sido fiel y a la que agradecemos todo su apoyo y fidelidad».

En este grupo de jóvenes empresarios, Belinda es el cerebro de dónde surgió la idea de “cambiar la venta de muebles por la del pescado” y de la expansión de la empresa. Reconoce que “siempre ha tenido el apoyo incondicional de Eli (encargada de la venta y revisión del producto) y Kiko (encargado de compras y cocedero).
Su afán de expansión le ha llevado a instalarse en Priego y en Cabra, tras superar muchas dificultades, diciendo con cierta contundencia que “si tienes ganas y quieres puedes empezar, aunque sea de cero”.

También ha resaltado que “le deben mucho al prieguense Pepe Pérez que nos abrió las puertas de su casa y nos enseñó lo más básico para empezar esta aventura dos meses más tarde”. Finalmente recalca que “sus ideas no llegarían a hacerse realidad sin el apoyo y respaldo de mi hermana y cuñado”.
Desde La Fuentezuela deseamos mucha suerte a estos jóvenes empresarios a la vez que felicitamos por su tesón y buen trabajo desarrollado en los últimos diez años.
