Manuel Carrillo Castillo
David Ortiz nació en Almendralejo (Badajoz) y fue ordenado el 14 de septiembre de 1996. Actualmente es párroco de Almedinilla, de San Antonio Adab de Las Sileras y aldeas.
En su etapa juvenil ingresó en la Orden Franciscana, donde fue ordenado sacerdote y permaneció 36 años.
Es Licenciado en Estudios Eclesiásticos por la Facultad de Teología de Granada donde, recientemente, ha concluido un máster en Teología Sistemática. Ha sido profesor de música en los Conservatorios de Badajoz, Cáceres y Sevilla, en las especialidades de piano, Canto y Flauta Travesera. También ha desempeñado la labor de profesor de Educación Secundaria, tanto en colegios concertados como públicos, y en cargado de la formación permanente del profesorado de Religión Católica de la Diócesis de Toledo.

Tiene distintos trabajos discográficos, tanto en solitario como con solistas y agrupaciones vocales y musicales, También ha sido organista, director de la Coral y la Escolanía del Real Monasterio de Guadalupe, durante doce años de su vida. Ha dado conciertos para la Casa Real, personalidades de la Junta de Extremadura y otros distintos tipos de públicos.
Durante los días 14 y 15 de septiembre, fiestas litúrgicas de la Exaltación de la Cruz y Nuestra Señora de los Dolores ha celebrado el XXV aniversario de su ordenación sacerdotal con la presencia del obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández. Por tal motivo, La Fuentezuela le ha realizado la siguiente entrevista:
1.- ¿Qué recuerda de aquel 14 y 15 de septiembre de 1996?
Recuerdo perfectamente que fue un día extraño porque se daban cita algo que había deseado toda mi vida, y, sin embargo, cuando veía la responsabilidad que se me otorgaba, y se acercaba el momento, …, me invadió una sensación de que era algo que me sobrepasaba.
2.- ¿Qué momentos recuerda en especial en estos 25 años de vida sacerdotal?
Recuerdo especialmente dos sentimientos antagónicos: a) ¡Tanto bien como he hecho a través de mi ministerio sacerdotal!
b) Pero también episodios de incomprensión social y eclesial. Para la sociedad porque, en ocasiones, apareces como alguien sospechoso o anacrónico; y para ciertos círculos eclesiales como alguien desconcertante.
3.- Y hablando de vida sacerdotal, ¿si tuviera que elegir de nuevo elegiría ser sacerdote? Realmente no se elige ser sacerdote. Uno se siente llamado a serlo, y la Iglesia discierne si eso puede ser verdad o no. Pero si te refieres a que seguiría dedicando mi vida a Dios, a predicar la Palabra del Dios de Jesucristo y ayudar a quien lo necesite desde las entrañas de la Iglesia…, a pesar de mi debilidad, fragilidad y pecado, te diría que sí.
4.- ¿Ha cambiado mucho su vida desde que tomó esta decisión? ¿Se ha arrepentido alguna vez de esta decisión? Siempre que uno elige o es elegido, la vida te cambia, no cabe duda. Y cuando eliges, inmediatamente debes olvidar otras opciones. Sin embargo, la tentación vive con nosotros y en momentos de cierta tensión…, no niego haberme preguntado: ¿tú qué pintas aquí?
5.- ¿Qué le llevó al sacerdocio? Yo fui monaguillo en mi Parroquia y el ejemplo de mi Párroco me marcó mucho. Yo era feliz en la Iglesia: catequesis, coro, actividades, convivencias, … Pero mis padres no me dejaron ir al seminario diocesano porque creían que era muy pequeño aún. Pero, sorprendentemente, después de una Pascua Juvenil con los Franciscanos, al ver mis padres que mi ilusión por la vida religiosa seguía, me dejaron, finalmente, ir al seminario franciscano.
6.- ¿Cómo reaccionó su familia cuando le comunicó que iba a ingresar en una congregación? Ellos siempre han sido muy respetuosos con mi vocación. Siempre me han dicho que hiciera lo que yo creyera oportuno; porque si acertaba, acertaba yo, y si me equivocaba me equivocaba yo. Creo que su reacción fue como la de cualquier padre o madre, independientemente de la opción que sigan sus hijos. Se conformaron con estar a la espera a ver por dónde salía la aventura.
7.- ¿Se arrepiente de ser sacerdote? No. Me arrepentiría de ser un mal sacerdote.
8.- ¿Qué es lo que más le gusta de su ministerio? Traducir la Palabra de Dios para que tenga repercusión en la vida cotidiana de los cristianos.
9.- ¿Cómo vivía la fraternidad en su congregación? Yo he sido Franciscano durante 36 años en la Provincia Bética, cuyo territorio lo componía Extremadura, Andalucía Occidental, (Córdoba, Sevilla y Huelva), y las Islas Canarias. Conocía a todos los frailes y ellos a mí. Todo lo que soy y sé, se lo debo a la Orden Franciscana y a la Iglesia que siempre me acogieron y protegieron. Sin embargo, cuando recientemente se ha llevado a cabo la unificación de las Provincias Franciscanas en España, (debido a los pocos frailes, a una media de edad elevada de estos y sin mucho relevo generacional), observé que se producía una unión administrativa, pero ni carismática y sin visos de tinte “reformador” que evitara el movimiento de desgaste de todas las entidades provinciales. Al unirse todo el franciscanismo de España, (exceptuando País Vasco y Galicia), son muchos frailes, muy distintas formas de vivir el carisma, en un territorio muy amplio y… eso trae consecuencias negativas. Entre otras: que una mayoría no se conoce ni se conocerá; y cuando las personas no se conocen no se aman, ni te aman. Y entonces te sientes viviendo solo, pero rodeado. Y esa es la peor de las soledades. Vives en comunidad, pero no en fraternidad. Si a eso le sumamos mi carácter inconformista, vehemente, profético, y una situación existencial marcada por el cáncer, uno decide seguir a Cristo sin más filtros que los de la Iglesia de Cristo.
10.- ¿Cuándo decide pasarse a la vida diocesana? El cuándo es fácil decirlo. El por qué…ya está sujeto a una reflexión más amplia que desbordaría esta entrevista. Pero básicamente cuando creo que he fracasado en mi proyecto de vida religiosa.
11.- ¿Qué es lo más difícil de su ministerio? Hacer ver al Pueblo de Dios que todo lo que uno hace es para su bien y para acercarlos al Dios verdadero, a Jesucristo, que poco tiene que ver con los dioses de la tradición, la cultura o las supersticiones.
12.- ¿No echa de menos tener una familia con mujer e hijos? Algo por lo que creo que mi vocación es radical seguimiento a Cristo, es porque si bien a veces uno ha anhelado una compañera con la que compartir su vida, sin embargo, jamás he tenido el instinto paternal
13.- ¿No le parece que la religión es un producto histórico? Si admitimos que lo antropológico es un elemento que convive en la historia, sí. Ya que el hecho religioso está a la base del ser humano. Pero si por histórico entendemos una invención humana o sociológica, por supuesto que no.
14.- ¿Está de acuerdo al cien por cien con la doctrina de la Iglesia? ¿Hay algo con lo que no está de acuerdo? Estoy de acuerdo al cien por cien con la doctrina de la Iglesia Católica. Porque es el compendio de la sabiduría divina expresada en la sabiduría humana a través del Espíritu de Dios, en hombres y mujeres de Dios. Pero siempre nos quedará el trabajo de cómo presentar y actualizar esa misma doctrina en un mundo caracterizado por la rapidez de los cambios y el delicado asunto del diálogo.
15.- ¿Cómo se imagina a Dios? ¿Y la vida eterna? Yo me imagino a Dios como un padre y una madre a la vez. Y la vida eterna me la imagino como una dimensión existencial donde, cada uno con su identidad, podrá gozar de la felicidad que trae Dios sin margen al dolor, al sufrimiento ni a la muerte.
16.- ¿Ha tenido dudas de fe alguna vez? He tenido dudas de fe que, preguntando, me han sido aclaradas. ¿Qué opinión le merece ser ateo? Ser ateo es una opción respetable de alguien que- en mi opinión- se ha rendido a la evidencia de Dios y se ha dejado en manos de la duda sin buscar respuestas válidas.
17.- ¿Le da miedo la muerte? No me da miedo la muerte. Quizá la forma en cómo morir, sí. La soledad es muy mala compañera en el cómo morir. Estás más desvalido.
18.- ¿Qué pensó cuando le comunicó el Sr. Obispo su nuevo destino de Almedinilla? Las palabras del obispo enviándome, me hicieron que me preguntara minutos después: ¿eso dónde está? Y luego comprendí aquello que me dijo: te vas a especializar en el extrarradio de la diócesis. Pues he estado de párroco en el último pueblo de córdoba por el norte, (Belalcázar), y el último por el sureste, (Almedinilla). Pero en esos momentos me daba igual dónde me mandaran. Iba a hacer lo que sé hacer.
19.- Sus homilías no dejan indiferente a nadie, ¿Qué diría a aquellos feligreses que están de acuerdo y aquellos otros que difieren o no les gustan? Aprendí de Curro Romero lo siguiente: “siempre hay división de opiniones”. Suelo hablar para todos, habiendo orado la Palabra y buscando la verdad en todo lo que propongo y digo. Pero la verdad duele, y hay a quienes no les gustan oír la verdad. Por otro lado, el sentido común es bastante común y por eso hay otros que entienden mis palabras o están más en sintonía.
20.- ¿Qué les diría a los jóvenes sobre la vocación? Que lo más bonito que tiene un ser humano es morir sabiendo que ha hecho lo que creía que tenía que hacer. Así que: sean lo que tengan que ser, o hagan lo que tengan que hacer para mejorar el mundo

Muchas gracias por contestar a todas las preguntas planteadas, felicidades por los 25 años de sacerdocio y el deseo de que esta segunda etapa de vida sacerdotal se desarrolle en plenitud.

