Esta iniciativa ha sido organizada por la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA) de Almedinilla, con las medidas antiCOVID-19.
Manuel Carrillo Castillo
El Coliseo de Almedinilla abría sus puertas a la I Jornada de Olivar en la tarde de ayer, organizada por la asociación local ARBA que contó con la presencia de 104 agricultores de distintos puntos de la zona y una representación del alumnado de la Escuela de Pastores de Andalucía.
El alcalde Jaime Castillo Pareja, asistente a este acto, aprovechó el momento para dar la bienvenida y las gracias a los asistentes, ponente y equipo organizador del mismo, a la vez que destacaba que el Ayuntamiento de Almedinilla está sensibilizado con “la visibilidad económica, social y ambiental del olivar de montaña, al ser el más extendido en nuestra zona”.
A continuación, Rafael Gámiz López. Miembro del equipo organizador destacaba “la necesidad de hacer algo ante las amenazas que sufre el olivar tradicional y buscar soluciones alternativas”, antes de presentar a los ponentes.
La primera ponencia versó sobre “El valor diferencial de la conservación de las variedades autóctonas”, a cargo de Paqui García, Secretaria de la D.O. Priego de Córdoba, que hizo una defensa de las variedades de nuestra zona de las aceitunas picuda, picual y hojiblanca, ya que generan una gran calidad de aceite.
También se centró en la labor de la D.O. en la defensa de nuestro olivar tradicional, cuyo porcentaje más elevado se encuentra en el Parque Natural y Geoparque de la Subbética, ante la Unión Europea y certámenes nacionales e internacionales.
Tras hacer un recorrido por las tipologías del olivar y variedades de aceitunas, describió varios proyectos que ponen en valor nuestro olivar como el Centro de Interpretación de Úbeda (Jaén), La Molienda de Río Gordo de Málaga, Museo del Aceite de Jaén y la Candidatura Paisaje Cultural Andaluz Patrimonio de la Humanidad.
Finalizó su intervención ofreciendo a los asistentes una cata de aceite de la D.O. Priego de Córdoba.

Seguidamente Miguel Ángel Gómez Tenorio, miembro de la Asociación “AlVelAl” de Almería e investigador del Grupo AGR-200 de la Universidad de Almería, intervino con la ponencia “La importancia de la conservación del suelo en el cultivo del olivar”, tratando de sensibilizar al auditorio sobre la problemática e la degradación del suelo agrícola, importancia de la conservación y valorización del olivar de montaña frente al desierto de olivos y pérdida de nuestra identidad con el arranque de olivos centenarios.
También apostilló que “la problemática de la degradación de suelos lleva a los riesgos de erosión, por lo que hay que cuidar su salud con la biodiversidad del entorno-fauna y los servicios ecosistémicos. A estos inconvenientes, hay que añadir el elevado coste de producción por lo que “para obtener resultados hay que hacer cosas diferentes y buscar un equilibrio entre rentabilidad y sostenibilidad”, lo cual tendrá una incidencia en el desarrollo rural, cultivo histórico, incremento de la biodiversidad, explotaciones familiares y generación de empleo y oportunidades.
Finalmente, afirmó que “la materia orgánica modifica la estructura del suelo a lo que contribuye la ganadería extensiva” y el marketing y posicionamiento es un factor muy importante para que el consumidor valore nuestro producto, pues “solos llegaremos antes, pro si vamos juntos llegaremos más lejos”.
El tercer ponente Francisco Ruiz, en representación de la finca El Valle del Conde, expuso el proyecto “Historia y experiencia de un joven agricultor”, por han un salto a lo ecológico en un entorno de pendientes del 30 y 40 por ciento en el que se ha regenerado el suelo con un rebaño de ovejas con establos temporales, hojas de olivo, picado de ramón, leguminosas y otras especies herbáceas, ya que “el suelo es el mayor tesoro”.
Centró su intervención en los beneficios de la agricultura regenerativa con animales, resaltando la mejora de la nutrición de las plantas, la defensa de las enfermedades, la regeneración de la cadena trófica y el aumento de la biodiversidad para hacer frente a las plagas y parásitos como la mosca del olivo.
Cerraba el acto con la máxima “Nunca es tarde para cambiar”, basada en varias frases del científico Einstein.
Al final de las intervenciones los ponentes respondieron a las preguntas y dudas de los asistentes, teniendo como soporte las experiencias vividas en este complejo y apasionante mundo del olivar, coloquio que se siguió en la copa servida en el ruedo del Coliseo.

