El día 13 de abril de 2017 La Fuentezuela se hacía eco de la brillante representación de la Pasión en el Teatro de la Casa de la Cultura por un grupo de jóvenes de Almedinilla
Manuel Carrillo Castillo
Almedinilla ha singularizado la celebración de la Semana Santa integrando religión y tradición popular a través de uno de los eventos que, de echar raíces, puede ser una actividad más que le dé categoría al municipio: la representación de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
En la tarde de ayer, Miércoles Santo, un grupo de jóvenes andaba inquieto en la puerta de la Casa de la Cultura, mientras repasan en voz baja sus papeles y se preparaban para hacer el último ensayo en el Teatro de este emblemático Centro Cultural, donde se ataviaron con las ropas de época para crear a los personajes de la representación. Eran momentos de risas nerviosas y fotos de recuerdo antes de dar comienzo a las dos funciones programadas para las 18:30 y las 20:30.
La entrada de Jesús en Jerusalén, la última cena, la oración en el Monte de los Olivos, la traición de Judas, el lavado de las manos de Pilatos, los latigazos y la corona de espinas, el paso con la cruz, la Verónica, el encuentro con la madre y finalmente, la muerte en la cruz y el llanto de María son algunas de las escenas interpretadas por los jóvenes actores que llenaron de vida y realidad los textos evangélicos.
Esta representación de la Pasión de Jesús es más que una obra teatral, es un punto de encuentro para los vecinos del municipio almedinillense, por segundo año, en este escenario incorporando nuevas caras de jóvenes interesados en vivir en primera persona lo que vivieron otros en el 2014 por las calles de nuestro pueblo.
Los ensayos se han vivido con concentración y cierto recogimiento en los que los participantes han aprovechado estos momentos para estrechar lazos y compartir experiencias, haciendo nuevos amigos y consolidando los antiguos. Bajo la estricta mirada de José Manuel Córdoba (director), Pablo Lora (párroco), monjas y colaboradores, se depuran gestos, se cuadran las escenas con la voz narrativa, luces y música para imprimir fuerza y singularidad a esta manifestación cultural y de fe, prescindiendo de decorados para llamar a la reflexión y encuentro con Jesús.

