Redacción / La Fuentezuela
Natural de Almedinilla, nace el 8 de marzo de 1973, en el seno de una familia cristiana, la segunda de 5 hijos del matrimonio José María Chica Martínez y Antonia Malagón Ariza. Desde pequeña soñó con ser maestra, y en 1994 obtiene la diplomatura en Magisterio, especialidad Educación Infantil, en la Escuela de Magisterio “Sagrado Corazón” de Córdoba. A la vez cursa el curso de postgrado de Logopedia, graduada en la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente está colegiada en el colegio oficial de logopedas de Andalucía.

Al terminar los estudios universitarios regresa a Almedinilla, con la firme intención de dedicarse a la enseñanza, de “rodearse de niños y niñas”: algunas sustituciones en la antigua guardería del pueblo y, sobre todo, el “ingreso” en el grupo de catequistas son el primer paso de su experiencia docente. Desde 1994, ha reservado una tarde de la semana, con entusiasmo, ilusión y respeto, para estar con los más pequeños de nuestro pueblo e impartirles catequesis. Esto siempre la ha llenado, “es de las pocas cosas que hace una de forma totalmente gratuita, sabiendo que Dios da el ciento por uno”.
En 1995, empieza a cumplir su sueño, y en septiembre comienza sus andaduras docentes como maestra de Religión y Moral Católica en el CEIP Rodríguez Vega, de la localidad de Almedinilla. Desde esta fecha, 1995 y hasta 2007, 12 años de maestra de religión que cesa, tras la aprobación de las oposiciones. La enseñanza religiosa ha sido “el motor” que ha empujado su vida personal y profesional. Recuerda con cariño y nostalgia aquellos años.
Desde muy joven, junto a sus hermanas, primas y amigas, reservaba su sitio como costalera del “Crucificado”, actual Hermandad del Santísimo Cristo del Amor. Sobre el año 2000, y junto a otras mujeres, emprendió una apasionante aventura: organizarse cada año más y mejor para dignificar la salida procesional del Cristo del Amor, y de la Semana Santa de nuestro pueblo. Ha sido esta hermandad la primera que propuso ir vestidas con túnicas de costaleras. Esto vino de la mano del diseño de la insignia, que representa a la hermandad y la formación de la banda de bombos, que se estrenaba con 4 jovencitas y ya son más de 20 las que marcan el paso de la procesión cada Jueves Santo. Para todo esto no hizo falta ser Hermandad como tal, de hecho sólo hace 8 años que se aprobaron los estatutos y se convierte en una Hermandad por derecho. Justo han sido los 8 años que la pregonera ha dirigido la Junta de Gobierno como hermana mayor.
La peculiaridad de la hermandad es que está formada casi totalmente por mujeres, jóvenes y niñas de la localidad, aunque también forman parte de ella, personas de Madrid, Valencia, Cataluña, Alicante o Extremadura. La hermandad cuenta también con algunos hermanos, uno de los cuales, Sefran, forma parte de la junta de gobierno y dirige la banda de los bombos.
Destaca con orgullo haber estado rodeada siempre de mujeres jóvenes, comprometidas y responsables, que han trabajado y luchado para que este proyecto siga creciendo. El trabajo que se realiza durante los días de la Semana Santa, se duplica con organización de la fiesta de la hermandad, cada domingo de resurrección. Con esta fiesta y la tradicional tómbola, cada año se han conseguido recursos para comprar una nueva cruz, unas andas, estandartes, …
La imagen del Santísimo Cristo del Amor, es para la pregonera «la forma de contemplar al mismo Dios vivo, que dio su vida por Amor».
