Una muestra de varias obras del proyecto «El Vuelo de Hypnos» de Almedinilla que durante dos meses ha estado expuestas en la Fundación de Artes Plásticas «Rafael Botí» de la Diputación de Córdoba.
Manuel Carrillo Castillo
Hoy se clausura la Exposición de Arte Contemporáneo «En busca del Tiempo Perdido» que ha permanecido abierta al público en la sede de la Fundación de Artes Plásticas «Rafael Botí» de la Diputación de Córdoba.
Por tal motivo la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Almedinilla organizaba ayer una visita a la capital para que los vecinos de nuestro pueblo interesados pudieran contemplar y recordar muchas de las obras que durante 15 años han sido expuestas en la Villa Romana del Ruedo y Museo Histórico de Almedinilla en cada una de las ediciones de los 15 últimos años.

El Comisario del proyecto «El Vuelo de Hypnos durante los diez últimos años, Juan López, ha sido sido el encargado de explicar las distintas obras expuestas al grupo de almedinillense que se desplazaron a la capital en un microbús, a pesar del frío intenso y amenaza de lluvia, siendo muy ilustrativas las explicaciones de esta exposición colectiva «que quiere interpretar a los sentidos y a la reflexión sobre la memoria; plantear una concepción no lineal, un tiempo múltiple y abierto donde coexistan todos los tiempos», según recoge el texto proyectado en la planta baja de la sede de la mencionada fundación, como reclamo para acceder a la primera y segunda planta para contemplarla.

En la primera planta se muestran las obras «De Re Muraría», de Patricia Gómez & María Jesús González, «La Imagen que resta», de Tatiana Abellán; «Fuente Grande», de Luis López Carrasco; «La Estimulación temprana (Manta de Juegos), de Miguel Soler; «Hypnos», de Lola Guerrera; «Estratigrafía, de Tete Álvarez; y «La Vigilia del Sueño», del Niño de Elche».
La segunta planta acoge las obras «Crónicas desde Arcaida» (emigrantes instalados en Almedinilla), de Juan López López; «Si Vis Pacem para Bellum», de Nora Aurrekoetxea & Laura Ruiz Sáez; «Campo de sueños», de María Cañas; «Made in Almedinilla», de Javier Artero; «Habitantes 2012 D.C.», de Armalé Bondía; «Proyecto Utopía», de Ángel García Roldán; «Signum Ipsa», de Victoria Maldonado; y «Tesorillo de Hypnos», de Fernando Baena,

En definitiva, y parafraseando el texto de la exposición, «unas obras que permiten enlazar el sueño con la muerte, así como con las memorias transmitidas por los olores y sabores dejados en esta tierra. Relatos sobre el pasado. presente que huyen de la oficialidad, elaborados por artistas que se comportan como historiadores, investigadores, arqueólogos, restauradores o antropológicos y cuyas creaciones marcan una tensión entre memoria y olvido».
Hay que resaltar que el día de la inauguración el alcalde de Almedinilla, Jaime Castillo, mostraba su satisfacción por trasladar el proyecto al Centro Botí y destacaba del mismo que “arrancó hace quince años y anualmente conseguimos establecer un diálogo entre el patrimonio histórico, nuestra villa romana y arte contemporáneo, incidiendo en realidades que aunque las vivimos ahora también las vivían en el tiempo clásico”.

