Todas las aulas del municipio están limpias y desinfectadas .
Manuel Carrillo Castillo
El Ayuntamiento de Almedinilla ya tiene preparadas y desinfectadas las aulas del CEIP Rodríguez Vega y las de las aldeas de Sileras y Fuente Grande para que los maestros y maestras las encuentren en perfecto estado gracias al esfuerzo del equipo de gobierno del Ayuntamiento que vela, como siempre, que los edificios educativos estén en las condiciones óptimas para el desarrollo del acto didácticos.

Pero resulta sorprendente que las autoridades competentes parezcan no darse cuenta de lo que supone el inicio del curso sin que la epidemia esté bajo control y a veinte días del comienzo del nuevo curso crece la incertidumbre entre las familias ante la falta de concreción de las medidas para un regreso seguro en plena escalada de casos de coronavirus.
Esta inseguridad de la vuelta al cole ha llevado al Defensor del Pueblo Andaluz a abrir una queja de oficio y ha pedido a la Consejería de Educación que clarifique las medidas de seguridad previstas para septiembre.
En Córdoba, según publica hoy el Diario CÓRDOBA, algunos colectivos de padres estudian posibilidades jurídicas para quienes no lleven a sus hijos al colegio y el Ayuntamiento de la capital pide ayuda a la Junta para contratar limpiadores para los colegios, después de cinco meses desde que se suspendieron las clases presenciales y toda actividad docente se ha realizado de forma telemática.
No está de más recordar que la solución de las clases online ha generado multitud de problemas, como la ruptura de la igualdad de condiciones que debe cumplir la enseñanza obligatoria y que solo con la asistencia en las aulas se puede garantizar en mayor grado.
Es verdad que nadie esperaba esto pero, después de cinco meses con las aulas cerradas, el alumnado, profesorado y padres deberían tener despejadas muchas de las interrogantes que surgen en este comienzo de curso de la “nueva normalidad”.

