La primera visita de los descendientes de Cayetano tuvo lugar en el año 2013, después de conocer la partida de bautismo de 1857, según consta en el archivo de la parroquia de nuestro pueblo y de contactar con la familia en Almedinilla.
Cayetano fue un hermano de Filomena, abuela y bisabuela de la familia Calmaestra, que todos conocemos bien en nuestro pueblo.
En esta ocasión, Araceli Villanueva acompañada de dos de sus hijos, Zarah y Rafael, ha vuelto a Almedinilla. Entre los días 13 al 16 de noviembre han podido conocer el patrimonio arqueológico de nuestro pueblo, visitar la iglesia de San Juan Bautista y, en ella, la pila bautismal donde probablemente fuera bautizado Cayetano.
El sábado 15 en la noche asistían al acto de poesía y flamenco que estaba previsto en la Casa de Cultura. Y previamente celebraron en la biblioteca un encuentro con algunos miembros de la familia Calmaestra (nietos y biznietos de Filomena) con los que compartieron documentos e información del árbol genealógico y algunas anécdotas que recordaban de sus antepasados. Un encuentro entrañable y emotivo que fortalecía la decisión de la familia Villanueva, de recorrer miles de kilómetros para saber más sobre sus orígenes.
Personalmente he tenido la suerte de poder disfrutar junto a ellos de estos momentos. De conocer sus historias y de vivir la emoción de acercarles esa Almedinilla que tantos años han soñado. Sólo espero que tengan un buen viaje de vuelta a Filipinas y el mejor recuerdo de su estancia en nuestro pueblo.
Paco Pulido

