Si el ser humano pudiese volar como un ave, tendría la capacidad no sólo de alzar los pies del suelo por sus propios medios, sino de ver el mundo desde otro punto de vista. Pero como no podemos volar, en Almedinilla tenemos que engancharnos a uno de los pocos dioses alados de la mitología clásica, a Hypnos.
Y ya son 15 años (bueno, 15 ediciones que son más años en realidad), del programa de arte contemporáneo El Vuelo del Hypnos. En verdad no es un vuelo, sino una reinterpretación del patrimonio local. ¿Patrimonio? ¿Y eso que es? Una buena definición sería algo así como «los bienes culturales, históricos o naturales de valor que una sociedad considera importante conservar para futuras generaciones».
Se suele analizar el patrimonio de forma clásica, pero en Almedinilla se reinterpreta a través de otra perspectiva menos encorsetada. En concreto, en esta edición, el comisario de la misma, el artista visual cordobés Juan López, ha preparado un taller de extracción de pigmentos minerales del entorno con la ayuda de la experta María Castro y el reconocido pintor Miguel Gómez Losada que impartieron unas clases magistrales los fines de semana del 24 y 25 de octubre, y del 31 de octubre y 1 de noviembre, dando a los asistentes la posibilidad de expresar su visión del patrimonio. Este taller tuvo su cierre tras una explicación en el museo el pasado sábado 8 de noviembre y una muestra del trabajo pictigico realizado en la stoa del Coliseo de Almedinilla. A las 18.00, la artista creadora de paisajes sonoros, Ilaria Degradi, nos presentaba en el poblado ibero de El cerro de la cruz, la pieza sonora Oniros, tras una estancia de trabajo de una semana en nuestra localidad, y después de una investigación y la recogida de material de campo. A las 20.00, el teatro de casa de cultura acogía la interacción del creador musical David Cordero y de Rosa Dormida, cuyos trabajos visuales son ampliamente conocidos. En esta ocasión, tanto David con Dormida usaban elementos visuales y sonoros propios de Almedinilla para interactuar creando una pieza en directo y para la ocasión.
Todas las actividades han sido posibles gracias a la colaboración de la Fundación Rafael Botí dependiente de la diputación de Córdoba y la concejalía de cultura del ayuntamiento de Almedinilla.
En definitiva, una visión de altura, contemporánea. Sábado 8, y los sentidos llenos de percepciones visuales, táctiles, sonoras, olfativas, desde otro prisma. Un auténtico lujo haber podido vivir esta reinterpretación a vista de Hypnos. Volando volando, El Vuelo del Hypnos volverá en 2026, pero deja una estela creativa imborrable en nuestro cielo patrimonial.
Concejalía de Cultura. Ayuntamiento de Almedinilla






