Los vecinos se quejan de que, al caer la noche, y ser una zona con poca luz, algunas personas aprovechan para acudir al lugar, donde hay algunos bancos, y que el olor a marihuana se percibe desde algunas casas vecinas.
Según relata la vecina que denuncia los hechos «la zona es oscura y atrae a las personas que quieran hacer algo indebido», pese a que está en una zona colindante con mucho tránsito y con la carretera principal del municipio.
Según comenta también este punto del municipio se ha convertido en una zona de reunión para consumo de algunas drogas, donde se encuentran protegidos por la oscuridad del lugar.

