Manuel Carrillo Castillo
Los almedinillenses han vuelto a dar su respaldo mayoritario a su alcalde socialista Jaime Castillo Pareja. Pocos alcaldes socialistas han sobrevivido a la debacle electoral en la pasada campaña electoral del 28 de mayo. En nuestro entorno más cercano de la Sierras Subbéticas, los alcaldes socialistas que han sobrevivido han sido los de Almedinilla, Benamejí, Fuente-Tójar, Iznájar, Palenciana y Zuheros.
En el caso de Almedinilla, el hecho de perder un concejal de los 9 que tenía no ha sido obstáculo para mantener con holgura (8-3 concejales) una mayoría absoluta que ha mantenido en las tres últimas legislaturas a las que ha concurrido encabezando la lista del PSOE.
Dentro de Almedinilla y aldeas, Jaime cuenta con un amplísimo respaldo, incluso, por parte de quienes no tienen la misma ideología, ya que es valorado por su gestión realizada sin hipotecar las arcas municipales y puede presumir de deuda cero.
Jaime es un hombre “sin despacho”, un hombre de la calle. No hay vecino que no lo haya visto en centenares de ocasiones en obras, averías de aguas y luminarias, montaje de escenarios y equipos de sonido para fiestas, actos religiosos y culturales e incluso en excursiones con la juventud. En tiempos de pandemia, llevó comida a las casas que estaban afectados del virus, retiró las bolsas de basura e hizo de rastreador de los casos infectados para para que no se extendiera la pandemia en Almedinilla.
Siempre está, de día y noche, pendiente de cualquier acontecimiento y conoce a la perfección la problemática de los vecinos y vecinas de Almedinilla y aldeas.
Su omnipresencia en todo lo que acontece en el municipio le ha valido ciertas críticas por algunos sectores, pero no hay vecino, sea de la edad que sea, que no le conozca.
En definitiva, con mayor o menor simpatía por su perfil, lo cierto es que los almedinillenses aprueban su gestión con una nota alta.

