Los datos sobre la participación del CEIP “Rodríguez Vega” de Almedinilla han sido del 50% del profesorado y el 63% del alumnado
Manuel Carrillo
Hoy ha tenido lugar la huelga general en la educación andaluza, con manifestaciones en todas la capitales de las provincias andaluzas y algunas otras localidades con una participación masiva del 80% para los sindicatos (profesorado de Secundaria y Primaria 60 % y por encima del 50% del personal del personal de Administración y Servicios) y un rotundo fracaso según la Junta de Andalucía que cifra su impacto en un 15,4 % (21,7 % en Infantil y Primaria y 10,5% en Secundaria).
La respuesta del consejero de Educación, Javier Imbroda, no se ha hecho esperar, diciendo que estas cifras «no dan respuesta a todo el ruido que se ha generado alrededor de este decreto», anunciando que «seguirá adelante».

En Córdoba, el seguimiento alcanza al 9,3 por ciento de los docentes (14,3% en Primaria y 5% en Secundaria), según los datos oficiales de la Consejería de Educación, mientras que los datos sobre la participación del CEIP “Rodríguez Vega” de Almedinilla han sido del 50% del profesorado y el 63% del alumnado, según fuentes de La Fuentezuela.
Este paro general ha sido convocado por la Plataforma Andaluza por la Escuela Pública, constituida por las organizaciones sindicales UGT, CCOO, CGT y Ustea, la Confederación de Asociaciones de padres y madres (Codapa) y el Frente de Estudiantes (FdE), junto a los sindicatos CSIF y ANPE.
Según un comunicado, de esta plataforma «son del todo inaceptables y de una gravedad extrema las medidas que pretenden implementar que, sin ninguna duda, ahondan en la línea política de liberalización y privatización de los servicios públicos que el Gobierno de Andalucía está llevando a cabo», al tiempo que denuncia que «la profundización en las políticas de libertad de elección de centro y la planificación educativa regida por criterios de demanda social traerán como consecuencia un incremento de la segregación escolar, como ya ha sucedido en la Comunidad de Madrid, tal como advierten numerosos estudios realizados al respecto».
Por último, afirma que «se hace preciso dejar rotundamente claro» que la aprobación de este decreto «no es fruto del consenso con la comunidad educativa, tal y como aseguró el Consejero de Educación, ya que tanto en el Consejo Escolar de Andalucía como en los espacios de negociación con las organizaciones sindicales se ha mostrado el rechazo a las medidas más agresivas para la educación pública que introduce este decreto».

Según Francisco Pulido, delegado sindical de UGT en Priego, «hoy había que estar en Córdoba defendiendo la educación pública. La derecha lo ha hecho en Madrid y lo quiere hacer ahora en Andalucía. Y, lo hace mintiéndonos a todos. Nadie debería nombrar la libertad, en vano, si ésta depende del dinero que tengas. Las consecuencias del decreto de escolarización que ha aprobado el gobierno de la derecha son más graves. El final es deteriorar la educación pública favoreciendo la privada y hacer de la educación, un negocio. Espero que la huelga sirva para que nos informemos bien sobre algo que nos afecta a todos. Después será tarde. Y, hay que desenmascarar cuanto antes las intenciones de este gobierno y forzar una rectificación. Porque la educación no puede ser un negocio. Y porque debemos trabajar por una educación pública y con calidad».

